Diego Lucero, un policía que revestía el rango de oficial ayudante de la Policía de Mendoza se pegó un tiro con su arma reglamentaria tras una discusión con su esposa.
El uniformado tenía 32 años de edad.
El hecho ocurrió a las 4.30 de la madrugada en su vivienda de Junín y dos horas más tarde falleció en el hospital.