Dos niños, de unos 8 años cada uno, y una adolescente de 17 asaltaron a otra de esa misma edad cuando se dirigía al colegio en Godoy Cruz. Los menores tenían un cuchillo con el que amenazaron a la víctima, en tanto su cómplice la golpeó para robarle, solamente, el morral donde llevaba los útiles.
La delincuencia precoz la vivió en carne propia una estudiante de 17 años cuando iba camino al Colegio Nicolás Avellaneda, ubicado en calle San Martín de Godoy Cruz.
Alrededor de las 7.50, la joven caminaba por calle Alvear hacia el Oeste, estaba a unos doscientos metros de la escuela cuando fue asaltada.
Según le explicó la chica a la Policía, una adolescente, de aproximadamente la misma edad que ella, le preguntó la hora y también le pidió una moneda. La víctima le respondió que no tenía, pero era lo mismo que tuviera o no. Porque la atacante le obstruyó el paso y, de alguna parte que no pudo precisar la estudiante, aparecieron dos chicos corriendo, uno de ellos con un cuchillo en la mano.
Estos niños no tenían más de 8 años, denunció la víctima. El que tenía el arma blanca le exigió el morral en el que llevaba los útiles para la escuela. Quedó paralizada ante el filo del cuchillo y respondió afirmativamente ante el embate del menor.
Entonces, la líder de la banda la tomó del pelo, le dio una trompada en la cara y le arrancaron el bolso con las carpetas, libros y cartuchera: luego, los tres huyeron corriendo.
La estudiante aún estaba paralizada. Llegó al colegio llorando temblando por el susto. Allí fue consolada por las autoridades, quienes llamaron al 911 para denunciar el hecho.
De los menores asaltantes no hubo noticias aunque los uniformaron ensayaron un patrullaje por distintas zonas de Godoy Cruz.
Niños de 8 años con un cuchillo asaltaron a una estudiante
La adolescente, de 17 años, caminaba hacia el colegio Avellaneda y unas cuadras antes de llegar fue interceptada por una chica de aproximadamente su misma edad. Pero también la abordaron dos chicos y uno de ellos tenía un arma blanca. Así le robaron el morral con los útiles, luego la joven ladrona le pegó y llegó al colegio llorando.