La defensa del empresario Omar Chabán impugnó hoy a los testigos y a las querellas en el juicio que se sigue por la tragedia de República Cromañón, al comenzar el alegato defensista que -anticiparon- terminará con un pedido de absolución. El abogado de Chabán, Vicente D´Atoli, aseguró que su cliente "obró de buena fe", ya que, según sostuvo, desconocía situaciones anteriores a que se hiciera cargo del local, por ejemplo su capacidad, la que suponía para 5.000 personas.
Asimismo, D`Attoli sostuvo que Chabán no conocía la presencia de ácido cianídrico en los paneles de contención del sonido, y que la media sombra y la guata colocadas en el techos ya estaban allí cuando se realizó un multitudinario recital del fallecido cantante cuartetero Rodrigo.
El alegato es el primero de las defensas de los acusados por el incendio que provocó 194 muertes el 30 de diciembre de 2004, a raiz -según aseguró el defensor- del disparo de "una bengala naval" que impactó en el techo. Asimismo, señaló que las luces de emergencia del local
funcionaban y las de salida también pero estaban tapadas con banderas de los seguidores de Callejeros, la banda que tocaba aquella noche.
Al inicio de su alegato, D´Atoli explicó que muchos de los testigos "son parte querellante o han iniciado demandas civiles y por ello no tienen la suficiente credibilidad como testigos". "De alguna manera están defendiendo sus propios intereses ya sea porque han incidido en el hecho o bien tienen una demanda civil", añadió el letrado al reanudarse hoy las audiencias del juicio, en el marco de las cuales está programada la etapa de los alegatos de las defensas de todas las partes.
Al respecto, denunció que varios de esos testigos unificados en un querella se reunieron en un restaurante para coordinar sus dichos, lo que consideró violatorio de la defensa en juicio. También, impugnó y ratificó la reserva ante la Cámara de Casación respecto de las querellas al sostener que "de ninguna manera se puede admitir cuatro grupos", a lo que se debe sumar la acusación de la Fiscalía, lo que a su entender "viola el principio de igualdad ante la ley" y el de "defensa en juicio y debido proceso".
De todos modos, el alegato apuntó a sostener que "Chabán desconocía una gran cantidad de circunstancias precedentes al momento de hacerse cargo" de Cromañón. En ese sentido, dijo que "desconocía el número de personas que podían asistir al lugar".
Tal afirmación fue fundada por D`Attoli en los dichos del gerente del hotel Central Park -ubicado al lado del local-, Julio Cesar Garola, quien reconoció durante el juicio que Cromañón se ofrecía como un local con capacidad para cinco mil personas. Asimismo, y en ese sentido, hizo mención a los recitales del grupo "Damas Gratis" y un evento para "chicos aborígenes".
También señaló que el dueño de Cemento "desconocía las irregularidades que se llevaron a cabo para obtener la habilitación" del local de Once, cuando se "adecuaron las dimensiones" en los plano para así obtener el permiso municipal para funcionar como "Local bailable Clase C".
A ello se sumó su desconocimiento de irregularidades en cuanto al otorgamiento del certificado de bomberos, responsabilizando por todos estos hechos a los dueños del local ya que -a su entender- "Chabán obró de buena fe". En ese sentido, mostró una fotografía de la habilitación colocada en la puerta de Cromañón, a nombre de "Lagarto SA" y que autorizaba el sitio como "local bailable Clase C".
De todos modos, ratificó que la propiedad era de Central Park como parte de un complejo que incluía el hotel y el local, y sostuvo que a Chabán se le prohibió que tocara la media sombre y la guata colocadas en el techo. Por otra parte, reiteró los dichos de Chabán durante las
indagatorias en el sentido de que la puerta de emergencias era en realidad una puerta "alternativa" y dijo que estaba cerrada porque
en el garaje lindero había automóviles con combustible y caños de gas. "No sé qué hubiera sido peor", sostuvo D'Attoli al especular con lo que hubiera pasado la noche de la tragedia si se hubiera abierto la puerta.
Por otra parte, admitió que Chabán y sus colaboradores estaban convencidos que en el lugar "el fuego era fácilmente dominable" porque así había sucedido durante los recitales de los grupos "Jóvenes pordioseros" y "La 25".
La defensa de Chabán impugnó a los testigos que declararon en el juicio
Asimismo, D`Attoli sostuvo que Chabán no conocía la presencia de ácido cianídrico en los paneles de contención del sonido, y que la media sombra y la guata colocadas en el techos ya estaban allí cuando se realizó un multitudinario recital del fallecido cantante cuartetero Rodrigo.