La obra Que los niños vengan a mí, realizado sobre una tabla de madera de uno por un metro y de un valor estimado de entre 15 y 20 millones de coronas noruegas (2,3 millones de euros y 2,9 millones de dólares), está intacta, indicó la policía.
El jefe policial Magnar Pedersen dijo a la emisora de televisión NRK que el detenido informó sobre el lugar donde estaba escondida la pintura robada. No dio más detalles.
En la noche del sábado, al menos dos personas rompieron una ventana de la iglesia de Larvik, en la punta sur del fiordo de Oslo. Habían subido por una escalera y desaparecieron sin ser descubiertos con el cuadro de Lucas Cranach el Viejo (1472-1553).
La policía llegó casi media hora después de que sonara el sistema de seguridad, porque pensó que era una falsa alarma y llamó primero al sacristán.
Expertos criticaron las escasas medidas de seguridad. El cuadro de Cranach no estaba instalado adecuadamente ni asegurado por su valor.
El cuadro de Cranach estaba en la iglesia desde su consagración en 1677.
Fuente: dpa