La gran fiesta de los mendocinos pasó y así quedaron los cerros que fueron el escenario natural para este gran festejo local.
A pesar de que desde el Ministerio de Medio Ambiente se distribuyeron bolsas para colocar los residuos y se llegó a un arreglo con una empresa dedicada a la recolección de basura, "la gente, en lugar de utilizar las bolsas para los desechos, las usó para colocar sus termos, mates y artículos personales, pero no para la basura", dijo molesta una fuente oficial gubernamental.
Los cartones, los plásticos de todo tipo, y hasta incluso vidrios rotos de botellas y vasos, se convertían en trampas para quienes transitaran por ese lugar.
Chicos que viven en barrios marginales trabajan en una organización no gubernamental llamada "Los Guardianes del Piedemonte", fueron los encargados de entregar las bolsas de residuos a la gente que transitó por el lugar durante los tres días de fiesta. Pero solo algunos pocos usaron los contenedores que se colocaron en algunos puntos estratégicos de paso de gente.
Hoy, el responsable de la limpieza del lugar es la Dirección de Parques y Zoológicos, ya que las autoridades de la Municipalidad de Capital, aclararon que sólo tienen a cargo la limpieza de los barrios del oeste, pero no el parque ni los cerros que rodean el Teatro Griego, como se había informado inicialmente.
Laura Profili, Secretaria Obras y Servicios Públicos del mencionado muncipio, indicó que, una vez finalizado el Carrusel de las Reinas, ellos tuvieron la intención de comenzar la limpieza del tramo comprendido entre los Caballitos de Marly hasta los Portones del Parque, para luego continuar con la limpieza de la ciudad. Sin embargo, empleados de la Dirección de Parques y Zoológicos, por orden del titular de esa cartera, atravesaron varios cuatriciclos, e impidieron el paso de los municipales para realizar su trabajo. El argumento fue que la gente de Parques se encargarían de la limpieza de ese lugar.
El festejo pasó y ahora falta retomar la actividad cotidiana, cuidando la calidad del medio ambiente y la limpieza.
Producción Viviana García Sotelo.