Silencio, hospital: la fe no da derechos

Donde dice "silencio, hospital" debe leerse: silencio, por favor, aquí hay gente en estado convalesciente que necesita que se respete su condición y, por lo tanto, rogamos hacer silencio.

Sin embargo, ayer al anochecer, desde las mismísimas narices del Hospital Italiano fueron lanzados un sinnúmero de fuegos artificiales. El motivo: una festividad religiosa.

Esto último salió muy bien, ya que, aseguran, unas 20 mil personas honraron a la Inmaculada Concepción en el Predio de la Virgen. Pero, ¿qué hubiesen opinado esas mismas personas si los fuegos de artificio en la puerta del hospital los lanzaban miembros de otras creencias, de algún partido político o una empresa privada?

La fe, no da derechos. Menos, porque la organización haya corrido por cuenta de la Municipalidad, que es la que debe controlar que se respeten las normas.