"Estamos muy contentos porque es muy cariñosa", es la opinión generalizada de los ancianos que residen en un asilo de Gallarta, España y que no quieren saber nada con que les quiten a Laica, la perra terapeuta.
La perra, vive totalmente integrada en la residencia y acompaña a los abuelos en sus paseos y es parte de un proyecto que busca integrar a los perros a la asistencia a personas que la necesiten.
De tal manera, se ha transformado, según los expertos médicos que acompañan a los más viejos, "en la mejor terapeuta que tenemos".