En una playa de estacionamiento ubicada en Perú, entre Las Heras y Gral. Paz trabaja gente honesta.
A las pruebas nos remitimos: un editor de MDZ perdió allí su cámara digital esta mañana. El editor no lo sabía; simplemente no la encontró cuando la necesitó.
Fue hasta su automóvil estacionado en esa playa y cuando su desazón estaba al límite, ya que la cámara no estaba en allí, el encargado del lugar se la pasó.
"Maestro, tenga más cuidado. Se le cayó, miré las fotos y lo vi, así que se la guardé", respondió, como si eso fuera algo común.
Una buena en medio de tantas pálidas.