El papelón de la Universidad

Un grupo de militantes de una agrupación política agredió y humilló a la nueva embajadora estadounidense en la Argentina, impidiéndo el desarrollo de su conferencia. Nada impidió que esto pasara. El papelón no es sólo de los agresores, sino de los anfitriones.

La Universidad Nacional de Cuyo no previno ni impidió que la nueva representante del gobierno de Barack Obama en la Argentina, Vilma Socorro Martínez, fuera víctima de un feroz escrache de un grupo de militantes.

La diplomática estadounidense había sido invitada por la propia casa de altos estudios y sus autoridades se encontraban presentes en el momento en que fue víctima de cánticos, reclamos, insultos, bollitos de papel y hasta de un naranjazo que no la alcanzó y se estrelló cerca de donde ella se encontraba.

Nada impidió que el papelón siguiera su curso. Mientras tanto, la invitada se tuvo que ir, humillada.

Había almorzado en un restaurante, sin problemas. Mantuvo reuniones con diversos sectores, sin inconvenientes.

Se trata de la primera mujer que es enviada a la Argentina como embajadora de su país y, además, es de origen latino, representando a un gobierno que –nadie lo dudaría- no es precisamente el de George Bush.

Los hechos, sucedieron en plena Universidad, en la misma en que conviven sin altibajos unas 36 agrupaciones políticas. Y pasó el mismo día en que un ex vicepresidente de los Estados Unidos visitaba la provincia, sin ser víctima de altercado alguno.

Por estas mismas razones cabe señalar que el papelón no fue sólo de los estudiantes, sino de la propia universidad que no tomó los recaudos para garantizar el desarrollo normal de la exposición de su invitada.