En las imágenes publicitarias, Filippa Hamilton, una modelo que lideró una campaña para la firma ralph Lauren, aparecía con una cabeza más grande que su cintura.
Pero no se trataba de una deformación: el imperio del fotoshop había hecho de las suyas.
De tal manera que se armó una fuerte polémica en los blogs y sitios de Internet que sospecharon, inmediatamente, por la extrema delgadez de la mujer.
La firma, se vio obligada a desmentir su propia fotografía, según informa el sitio 20minutos.es.
Un vocero de Ralph Lauren declaró: "A lo largo de 42 años, hemos creado una firma basada en la calidad y la integridad. Después de una extensa investigación, reconocemos ser los responsables de distorsionar la imagen del cuerpo de la mujer". Además, añadió que la firma tomará, a partir de ahora, las precauciones convenientes para asegurarse de que su trabajo artístico cumpla con los valores fundamentales de la marca.
La disculpa pública de la compañía llega después de algunos enfrentamientos con la web que publicó la fotografía, Boing Boing, a la que se acusó de infringir el copyright y a la que exigían la retirada inmediata de las imágenes; algo a lo que el site se negó, alegando que se trataba de una "reproducción justa" para su posterior crítica, algo que los blogs hacen constantemente.