Flor K bailó, bebió y se descontroló en una disco

La hija del matrimonio presidencial estaba en penitencia por haber quedado libre y no pudo vacacionar en Pinamar. En cambio sólo la autorizaron a ir al complejo de Chapadmalal. Sin embargo, decidió ir a la Fiesta de la Nieve, en la disco Sobremonte, en Mar del Plata, y terminó bebiendo tragos y bailando en la pileta. La custodia evitó las fotos, aunque algunas ya comenzaron a circular en internet.

Florencia junto a una amiga en la pileta con espuma. Foto: Perfil
Florencia junto a una amiga en la pileta con espuma. Foto: Perfil

Los caseros se sorprendieron cuando avisaron que el jueves 15 de enero llegaría la hija menor de Néstor y Cristina Kirchner con sus amigas. Es que la residencia presidencial ubicada en la Unidad Turística de Chapadmalal no recibe a los K desde principios de 2008, cuando también desconcertaron con su visita por haber cambiado los días de descanso en el frío de Santa Cruz por la Costa Atlántica.

Esta vez, quien ocupó el chalet presidencial fue Florencia Kirchner, quien disfrutó de la noche marplatense en la disco Sobremonte, donde la custodia personal de la hija de la Presidenta debió asistirla luego de una noche de diversión, tragos y pileta en la Fiesta de la Nieve.

Una fiesta con mucha espuma.



Pinamar out

Lejos de su grupo de amigos, este verano, la hija menor del matrimonio presidencial dejó las entretenidas playas pinamarenses, que visita desde enero de 2006, para refugiarse en la soledad de la residencia de Chapadmalal.

Florencia no pudo disfrutar este verano de su destino turístico preferido y de sus largas noches en Ku. La razón: 13 materias pendientes. Por acompañar a su madre en su gira por Medio Oriente, Florencia Kirchner superó el límite de faltas del Instituto Lasalle, quedó libre y se llevó todas las materias de quinto año. Este habría sido el motivo por el cual la reserva para la segunda quincena en el hotel Terrazas al Mar de Pinamar, quedó cancelada.

Los días de descanso en Chapadmalal no fueron muchos, ya que ayer Florencia habría emprendido el regreso a Buenos Aires, en donde la esperan los libros para presentarse a rendir examen en marzo y poder aprobar el quinto año.

Noche infaltable

 Aunque evitó que la fotografiaran, fiel a su estilo, Florencia Kirchner no escapó a los escándalos de las noches de verano. Con una recorrida previa del personal de seguridad, en la semana que estuvo en la Costa, Florencia visitó los boliches de la calle Constitución. La misma noche que pisó el chalet que construyó en 1948 Juan Domingo Perón, la adolescente asistió al Complejo Sobremonte a la tradicional fiesta de la nieve.

Con 18 años, vestida con un solerito estampado, la hija presidencial disfrutó de la música y de los tragos en la barra del sector Vip, conocido como El Divino. Rodeada de amigas, no dejaron de bailar y sacarse fotos entre ellas. La única cámara en el lugar, pertenecía a Florencia, ya que un par de horas antes, la seguridad se encargó de dejar en claro que no debía haber ni periodistas ni fotógrafos en el lugar. “Nos pidieron que la cuidáramos”, confió uno de los encargados de Sobremonte.

Pero el escándalo llegó cuando cerca del amanecer, y después de la nieve y muchos tragos, la hija del matrimonio presidencial se tiró a la pileta del boliche, en la que llegó a bailar con un chico antes de que el personal de seguridad de la Presidencia de la Nación la sacara de la piscina.

Los pocos turistas que la reconocieron, y que alcanzaron a sacar los celulares con cámara de fotos, los guardaron inmediatamente ante la fuerte intimidación de la custodia, quien comenzó a quitarles de las manos a los presentes los teléfonos. Inmediatamente, la seguridad envolvió a Florencia en un toallón blanco y llena de espuma en la cabeza, la sacaron del lugar. No quedó registro esa noche.

Después de Sobremonte, Florencia tuvo las salidas nocturnas prohibidas, y sólo salió del chalet presidencial para bajar a la arena de la playa privada del complejo.

Poca playa

En unas vacaciones atípicas, Florencia casi ni pisó la arena. El miércoles último cerca de las seis de la tarde, la hija de la Presidenta decidió bajar a la playa de Chapadmalal con una amiga. Con la cámara de fotos en mano, la menor de los K caminó por la escollera, metió los pies en el agua y posó entre las piedras, mientras su amiga la fotografiaba. Pese a que continúa manteniéndose flaca, esta vez, Florencia no posó en biquini y prefirió mantener su cuerpo oculto debajo de un pareo atado al cuello.

A trescientos metros de ella, un jet ski de Prefectura y tres policías prohibían acercarse a la costa. La custodia con binoculares observaba cada movimiento de los turistas. Mientras tanto, dos patrulleros recorrían el complejo turístico que disfrutaron con mayor frencuencia los ex presidentes Carlos Menem, Fernando De la Rúa y Eduardo Duhalde, y en el que renunció a su semana de gloria Adolfo Rodríguez Saá.


Fuente: Diario Perfil