La mirada de hielo… la gorra encasquetada… los borcegos y los pantalones cargo completando la indumentaria… en el lado izquierdo de su cinturón, el temible talonario de infracciones. Y en la diestra, el megáfono, siempre desenfundado del estuche gastado a pura grasa de búfalo y listo para disparar. José “Pepe” Herrera, el “retador” de la Capital, no perdona a nadie… Ni siquiera las águilas que surcan la cordillera, o los pericotes que huyen por las acequias escapan a sus advertencias, amplificadas por el megáfono más rápido del Lejano Oeste… La ley y el orden llegaron a Mendoza.
Nada ni nadie es capaz de huir del escrutinio del “retador”, un funcionario, un servidor público que –como el John Wayne de Río Bravo- recorre las calles del pueblo sacudiendo el polvo de sus botas para imponer la paz y el orden, aunque sea en el tránsito mendocino, que de por sí es un verdadero despelote.
En las últimas horas, el tema discursivo del “retador” fue el cinturón de seguridad. Fue imposible escapar de su salva justiciera.
Mirá el video, y enterate. El blanco y negro es en homenaje al protagonista, y al método. No sabemos si la filmación tiene 50 años, o si fue ayer nomás, 19 de enero de 2009, en plena época de la web 2.0.