“Es lamentable que se haya violado la ley y que obliguen a continuar con un embarazo impuesto”. Así explicó Silvina Anfuso, Coordinadora del Programa Juana Azurduy en Mendoza su parecer sobre el fallo del juez Germán Ferrer que no autorizó a una nena de 12 años a realizarse un aborto.
La mujer dijo además que “nosotros salimos a plantear que este era un caso de violencia de género ya que a partir del curso que tomó se está revictimizando a la niña”.
La familia de la chica, oriunda de Maipú, había solicitado a la Justicia permiso para realizarse un aborto después de enterarse que había sufrido una violación.
Un comité de Bioética analizó el caso y finalmente Ferrer, hoy dio a conocer la resolución, que es no dejar que se practique el aborto.
“Hay una irresponsabilidad de algunas instituciones porque la familia había pedido el aborto que estaba enmarcado en la ley”, opinó Anfuso.
Confusión para la pequeña y pedido de informe
Durante su estadía en el hospital infantil, la niña recibió folletos antiaborto de grupos religiosos.
“Hay grupos que actuaron en las sombras con mucha hipocresía que pasaron fotos de fetos a la nena. Se olvidaron de la vida de ella porque son casos que no puede comprender. Eso le genera un mayor daño psíquico”, afirmó Anfuso.
La coordinadora del Programa Juan Azurduy en nuestra provincia anunció además que junto con el INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo) realizarán un pedido de informe sobre este caso.
“Estamos muy sensibles porque no queremos más violaciones a nuestras niñas ni mujeres”, puntualizó la mujer.