Una vidriera empañada

Una nueva sección de Los Andes on line parece haberse inspirado en nuestros Sociales. Un homenaje inesperado, que más allá de las formas, agradecemos como corresponde entre buenos colegas.

Muchas veces la innovación no necesariamente viene de la mano de la experiencia. Por el contrario, la experiencia, cuando no se la sabe utilizar, suele transformarse en un corset que inmoviliza, o que al menos no permite desplegar todas las potencialidades de la sabiduría que supone el paso del tiempo.

MDZ ha hecho de la innovación una filosofía, pero no con un sentido meramente tecnófilo. A nuestra plataforma digital de última generación sumamos contenido periodístico, análisis pluralista, debate interdisciplinario, discusión social: todo ello en tiempo real. Porque la velocidad también cuenta, no sólo para llegar primero, sino también para llegar mejor.

Así, la innovación y la actualización, más nuestra irreversible vocación de generar participación, han hecho de este producto un verdadero boom. Un momento histórico en el desarrollo de los medios de nuestra región, aunque ya involucrados en la conciencia global, debamos decir también del mundo.

Frente a tal impacto, nuestros competidores han debido dar diversas respuestas a fin de no quedar tan desfasados con una propuesta que tiene que ver plenamente con el siglo XXI que ya vivimos y no con el siglo XIX que vivieron nuestros antepasados.

Así y esforzándose desde atrás, hay quienes plantean como innovador algo que no es más que una réplica de recursos ya vistos y conocidos. Valga como ejemplo la nueva sección La vidriera que Los Andes acaba de publicar en su versión on line, que nos ha parecido un saludable homenaje al diseño que desde su lanzamiento tuvo nuestros Sociales de MDZ.
Si la experiencia se nutre de la innovación, no podemos más que sentirnos halagados. Mucho más entre colegas. ¿O al fin y al cabo a quien no le gusta ser reconocido?