El Poder Judicial no consigue auxiliares de fiscales

Este domingo se realizó un nuevo llamado a concurso para cubrir esos cargos en las oficinas fiscales de Mendoza. Quienes actualmente ocupan esos cargos y  trabajan como auxiliares consideran que  la gente no quiere ingresar al Ministerio Público debido a que las condiciones laborales en esa dependencia no son las adecuadas.

Es el tercer llamado a concurso en aproximadamente dos años, “cuando supuestamente —sostienen los auxiliares actuales— los llamados deberían ser bianuales”.

La Corte llamó a concurso no sólo para cubrir el personal que falta en la primera circunscripción (porque no logró hacerlo en el último llamado) sino que también para comenzar la implementación del Código Procesal Penal (CCP) en San Martín.

Los auxiliares de fiscales comentaron —solicitando expresamente la reserva de sus identidades—  que “lamentable quieren seguir implementando algo que anda mal (el CCP) sin arreglarlo primero; y entre tantas cosas, los auxiliares de las oficinas fiscales salimos a denunciar que se quiere instaurar una justicia barata, es decir, a muy poco costo. No quieren arreglar algo que está tan relacionado con la inseguridad que hace ver el grado de improvisación de la Corte y aun del Gobierno”, afirmaron.

El lunes pasado los auxiliares de fiscales realizaron una medida de fuera, la cual impactó no en la administración de Justicia, pero sí en las pocas denuncias que se recibieron en las Oficinas Fiscales. Advertida la ciudadanía de la protesta, decidieron no concurrir a denunciar delitos menores o que difícilmente tendrían resolución, por lo cual ese día se registró un 50% menos de denuncias en algunas sedes judiciales y en otras llegaron a disminuir el 80%.

Esto impacta directamente en la estadística de índices delictivos, a la hora de conformar la estadística.

Más allá de esta situación, los auxiliares afirmaron que continuarán con las medidas de fuerza, aunque aún no decidieron qué día las llevarán a cabo.

Los reclamos siguen siendo los mismos y argumentan que estas condiciones laborales son las que son tenidas en cuenta por quienes serían posibles aspirantes pero desisten del ingreso a las oficinas fiscales.

Los auxiliares se quejan de que “nosotros somos la clase 14 del escalafón (ultima dentro de la categoría técnico administrativa) que cumple tres funciones: la de escribiente, la de secretario y la de jefe de mesa de entradas, todo por un salario de escribiente de primera”.

Además, señalan que en esas dependencias se trabaja en tres turnos de ocho horas pero que sólo pagan seis de trabajo, “siendo el sueldo básico de un auxiliar de oficina fiscal igual al de cualquier auxiliar del poder judicial, siendo que los primeros trabajamos ocho horas y los segundos seis”.

También agregaron que “a veces se trabaja más de esas horas y no son abonadas como extras”. Entre otras de las deficiencias que advierten en su trabajo es “que no se reconoce el riesgo psicofísico y en muchos casos, conforme a la ley, las dos horas de descanso entre jornada y jornada no se respeta. En ese sentido, manifestaron varios de estos agentes judiciales que “se trabaja en  los fines de semana y los feriados, y estas horas trabajadas no son abonadas conforme al plus que determina la ley laboral”.