Autoridades sanitarias de la provincia descartaron que en la provincia se hayan producido muertes de recién nacidos, ocasionadas por la aplicación de una vacuna contra el neumococo en su fase de experimentación con personas, e indicaron que estos decesos no están directamente relacionados con el medicamento sino que pueden haber sido provocados bajo otras causas.
El Diario Crítica de la Argentina informaba hoy que en Mendoza, San Juan y Santiago del Estero habían fallecido, durante el último año, 12 bebés que estaban incluidos en protocolos de investigación clínica para probar la eficacia de una vacuna. Esta situación había sido denunciada por la Federación de Profesionales de la Salud –Fesprosa-.
No obstante, médicos pertenecientes a esta organización, como Isabel del Pópolo, y un especialista en infectología del Hospital Notti, explicaron que la aplicación de la vacuna no ha provocado muertes, desde que se realiza la fase de prueba con humanos en Mendoza, esto es, desde hace un año.
Cabe destacar que, siendo un tema de gravedad, desde el Ministerio de Salud no hubo funcionarios de primer rango que salieran a aclarar este panorama –se trataba de la muerte de 12 neonatos, quizás en nuestra provincia-, sino que la voz autorizada para hacerlo fue el jefe del Servicio de Infectología del mencionado nosocomio para infantes.
No habría sido la vacuna
“Ni en la provincia ni en ningún lugar donde se está realizando el estudio las muertes están relacionadas con la vacuna” afirmó el doctor Carlos Abate. “Para esto existe un comité de control a nivel internacional, integrado por profesionales destacados de distintas partes del mundo, y están permanentemente controlando la fiabilidad del estudio. Inclusive, han demostrado que el estudio es seguro”, aseveró el especialista.
En el país, aproximadamente 13 mil niños han ingresado al estudio, mientras que en Mendoza, alrededor 6 mil. Se trata de una investigación que se ha realizado en diversas partes del mundo, experimentando con diversos tipos de agentes bacteriológicos, como parte del protocolo de investigación, ya que éstos varían de acuerdo a la región. En nuestra provincia, el estudio comenzó hace un año.
La denuncia indicaría que el estudio se estaría realizando de manera irregular en Santiago del Estero, donde no tendría el control estatal necesario. Sin embargo, el médico Héctor Abate señaló que en nuestra provincia la investigación tiene un control permanente por parte de las autoridades sanitarias.
“En Mendoza, este estudio de investigación está aprobado por resolución ministerial, por resolución hospitalaria, por el Comité de Ética en Investigación, a nivel nacional está aprobado por el Ministerio de Seguridad y Derechos Humanos, por la Anmat, por el Comité de Ética Independiente. Si no existieran todas estas aprobaciones, este estudio no podría realizarse en Mendoza”.
En este sentido, el especialista explicó que las muertes de los recién nacidos se encuentran abajo de los índices de mortalidad.
“Las tasas de mortalidad van variando de un año a otro, y entre regiones. Varían entre un 11 y un 15 por mil, es decir, de una cantidad de mil recién nacidos lamentablemente pueden fallecer entre once y quince, por diversas causas: neumonía, accidente, problema cardíaco”. Incluso, para Abate estos decesos constituyen una menor cantidad de lo esperado.
“En un año, de acuerdo a la cantidad de gente que ingresó al estudio y a las tasas de mortalidad, lo esperable es que se produjeran 80 muertes, sin embargo se han producido 12. Quiere decir que la tasa de mortalidad es más baja de lo esperado”, concluyó Abate.
La experimentación en Mendoza
Según el artículo publicado por Crítica, el estudio es patrocinado por el Laboratorio Glaxo Smith Kline y la vacuna serviría para prevenir las enfermedades más severas de un germen que se llama neumococo, que es la primer causa de meningitis bacteriana –sobre todo en los niños- y es el agente más común que provoca la neumonía y la otitis media.
“En Mendoza, estamos en la fase final, que es la fase tres, donde aparecen los datos finales que pueden leerse después en el prospecto del medicamento, porque ya pasó la parte preclínica, cuyos estudios se realizaron en Estados Unidos y países de Europa”, explicó Abate. “La fase final se está haciendo en América Latina, por una recomendación de la Organización Mundial de la Salud, donde aconsejan que todas las vacunas que están en estudio deban ser investigadas en varios lugares para saber cuáles van a ser las respuestas de los chicos en Europa y América Latina”, precisó el médico del Notti.
“Todo el mundo está esperando que los estudios se terminen para aplicarla en los países que se necesita”, aseguró.
"¿Está descartado todo peligro?" - se le volvió a preguntar al especialista.
“Exacto. Llévele tranquilidad a la gente porque también es importante que la población sepa que la mejor herramienta para prevenir las enfermedades infecciosas y controlar las enfermedades son las vacunas. Gracias a éstas no tenemos la poliomielitis en América, tenemos controlado el sarampión. Es importante que la gente tenga confianza”.