La familia Ponce deberá reponer casi todos los electrodomésticos que tenían en su vivienda de calle Maipú al 300, en la Cuarta Sección, de Capital. “Se llevaron todo lo que pudieron, encima de mi habitación me sacaron $2.000 que tenía guardado”, contó Gladys (50), la dueña de casa.
La mujer, junto a Johana (24), una de sus hijas, salió el lunes por la tarde a visitar a una amiga que vive en Guaymallén. Alrededor de las 21 sonó el teléfono de la joven. Era su ex marido, quien le informaba que había muchos policías en la vivienda de ella. “Nos tomamos un taxi y nos vinimos como locos”, relató Gladys.
Los ladrones habían ingresado forzando el portón. Cuando ellas entraron en la casa miraron en el comedor y se dieron cuenta que faltaba el televisor 20 pulgadas, un equipo de música con sus dos parlantes y un reproductor de DVD. Luego dirigieron la vista hacia la cocina y el microondas ya no estaba más sobre la mesada.
Subieron al piso de arriba “y encontré todo revuelto”. Claro, los ladrones hurgaron entre la ropa hasta que encontraron dinero. La mujer denunció en la Oficina Fiscal Nº 1 que, además de los electrodomésticos, le llevaron $2.000.
También expresó que el guardia de seguridad de la escuela lindante a su domicilio vio un vehículo en la puerta y le tomó la patente. “La Policía tiene la marca y la chapa del auto, los pueden atrapar”.
Una hora y media más tarde, a las 22.30, y casi a una cuadra de distancia, en calle Ayacucho al 200, robaron en la casa de Jorge Alterio, de 75 años.
Casi con el mismo método, forzaron las dos puertas de entrada y en este caso no se llevaron nada más que $5.600. “Ese dinero lo tenía para operarme de un ojo, necesito hacerme una Maculopatía”, expresó el hombre. Y afirmó: “Tendré que comenzar a ahorrar de nuevo”.
La víctima destacó que en su domicilio hay equipos muy caros ya que se dedica a reparar equipos médicos. Le llamó la atención que revolvieron toda la habitación hasta que encontraron el efectivo. “Evidentemente los que me robaron sabían que guardaba esa plata”, dijo con resignación.
Los ladrones le dejaron un regalito que hizo pensar a Alterio que habían querido incendiarle la vivienda. Habían rociado todo el pasillo de la casa con nafta. “La Policía me dijo que hicieron eso para que los perros no puedan seguirles el rastro”, contó la víctima.
Además, relató una anécdota, la cual podría estar relacionada con este robo. “En septiembre pasado volví de EE.UU.; estuve casi un mes porque fui a comprar materiales. Llegué acá por la tarde y esa misma noche me robaron la computadora completa y otros equipos informáticos.
Pero la seguidilla de robos no terminó allí. El bar La Casa Usher, ubicado en Remedios de Escalada 2.259, también fue blanco de los ladrones.
El local cerró alrededor de las 4 de la madrugada de hoy. Pero, a las 13, una de las socias de Camila Menéndez pasó por la puerta del negocio y observó que la puerta estaba rota y varios vidrios destrozados. “Se llevaron unas cinco cajas de fernet, unas botellas de vino y cigarrillos”, explicó Camila, quien valuó lo sustraído en poco más de $350.
Sin embargo, lo que le preocupa es que la puerta del bar. “Esto sín que nos va a salir caro repararla, porque es una puerta muy linda de madera muy buena”, aclaró Camila, quien agregó que “por suerte no fue tan importante el robo”.
Noche de robos y saqueos en la Cuarta Sección
Durante la noche del lunes, una casa de calle Maipú fue desvalijada. En otra, a un reparador de equipos médicos le sustrajeron $5.600 que tenía para una operación. Po rúltimo, durante la madrugada de hoy se llevaron varias cajas de fernet, otras bebidas y cigarrillos de un bar. Los vecinos se quejaron porque “parece que la Cuarta es una zona liberada”.