Tan sólo con una pregunta logramos meternos en un mundo de análisis e interpretaciones diversas en torno a la fe cristiana. Es que descubrimos, luego de consultar desde la Encuesta de MDZ si los mendocinos van o no a misa los domingos, que éste índice es utilizado por algunas instituciones científicas para medir el grado de participación democráticas y por la Iglesia, para saber cuántos bautizados se encaminaron en sus ideas una vez que tuvieron conciencia y cuántos no, entre otros asuntos no menos importantes.
Aclaremos de arranque que el INDEC no participa en la construcción de los índices que mostraremos. Sin embargo, varían según la fuente y las intenciones que cada uno tuvo para difundir esos números.
¿Por qué los católicos tienen que ir a misa los domingos? Juan Pablo II dedicó tres documentos
al tema de la Eucaristía en la última parte de su pontificado, uno de ellos titulado “El día del Señor”, dedicado a la misa dominical.
Benedicto XVI enfatizó la importancia de la misa dominical, no solo en el encuentro con los niños sino durante otras intervenciones. Mientras que el arzobispo argentino Estanislao Karlic dijo al respecto: “es la fuente de la vida y la unidad de la Iglesia, hemos de volver más decididamente a ella”.
Agreguemos unas palabras más del más popular de los últimos Papas, el polaco Juan Pablo: En la Encíclica “Ecclesia de Eucharistía” escribe: “…he querido dar un relieve particular a la Eucaristía dominical, subrayando su eficacia creadora de comunión: Ella es el lugar privilegiado donde la comunión es anunciada y cultivada constantemente. Precisamente a través de la participación eucarística, el día del Señor se convierte también en el día de la Iglesia”.
Para ubicarnos en cifras, digamos que la Argentina se reconoce ante el mundo como un país con mayoría católica.
El anuario 2007 del Arzobispado de Buenos Aires informó que 9 de cada 10 porteños son católicos reconocidos. Sin embargo, escasamente 10 por ciento va a misa todos los domingos.
A nivel regional, un informe publicado por el diario Crítica señaló que en este continente, “donde está el 42,6% de los fieles católicos del mundo, sólo vive el 16% de los sacerdotes. Mientras que en Europa, donde se halla el 25% por ciento de los creyentes, los clérigos llegan al 50 por ciento”.
En ese mismo informe, la socióloga porteña Marita Carballo analizó qué pasó con la religiosidad en la Argentina desde 1984 hasta la actualidad. Concluyó en que “en 1984 el 62% de los argentinos se consideraba una persona religiosa. Y que en 1999 el número subía a un 81%”.
Crítica enumeró una serie de “estampitas” o, como diría MDZ, “perlitas” de las cifras de la religiosidad en la Argentina:
• En los últimos 50 años, en la Argentina el catolicismo perdió un 20% de fieles, según datos de la última Cumbre de Obispos Latinoamericanos y del Caribe.
• En su libro “Valores culturales al cambio del milenio”, la socióloga Marita Carballo revela que el 78% de los argentinos se reconoce como católico, pero sólo el 8% va a la iglesia semanalmente.
• Mediciones de la agencia Gallup realizadas en 2003 indicaron que el 71,5% de los argentinos se declaraba católico, una proporción que históricamente superaba el 90%. Es decir que la cantidad de católicos cayó en casi un 18,5 por ciento.
• Una encuesta realizada por investigadores de la Universidad Nacional de Quilmes, en 2000, en el conurbano bonaerense reveló que el 77,5% de los habitantes se declararon católicos, contra el 86% de la generación de sus padres. La caída fue de un 10%.
• Un estudio realizado por Fortunato Mallimaci señala que el 10,2% de los pobladores del Gran Buenos Aires dice no pertenecer a ninguna religión, superando en cinco puntos a los miembros de la generación de sus padres.
• Las uniones sin papeles ni iglesia están en su pico histórico. La lectura del último censo realizada por Susana Torrado, socióloga del Conicet y experta en demografía social, muestra que las mujeres porteñas de entre 25 y 29 años eligieron las uniones consensuales (frente a las civiles y eclesiásticas) en un 42,7%. En la década del 70 esta cifra era apenas del 1,6%.
¿Qué pasa en Mendoza?
Si bien aquí los porcentajes de población bautizada son similares, los resultados de la encuesta realizada este domingo por MDZ y de la que participaron 1.205 personas, indican que el porcentaje de mendocinos que practica el catolicismo duplica al índice porteño, con 18 por ciento.
Claro está que el 82% restante declaró que no va a misa, a pesar de que la inmensa mayoría de ellos –seguramente- fue bautizado como católico.
Este dato ha sido considerado por académicos no sólo desde la perspectiva espiritual, sino para conocer cuán participativos somos en el sistema democrático.
Por ejemplo, un estudio de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) de Chile alertó en 2004 sobre “un declive significativo en los niveles de asociacionismo en los países más desarrollados expresado en participación en partidos políticos, sindicatos, y asistencia a misa”. Lo consideró una de las “tendencias relevantes” que enfrentan los sistemas democráticos del mundo.
¿Reniegan de su religión o se escapan de cualquier forma de participación, inclusive de ésta? Por lo visto, quedan más preguntas que respuestas y seguramente la búsqueda de éstas últimas no se agotará en una encuesta o en una nota.