En lo que se ha denominado el campamento K y el de los ruralistas circulan diferentes emblemas y se dan situaciones desopilantes, que tienen que ver con la expresión de las dos
facciones. Por más que se hubiera pensado en un enfrentamiento entre ambos bandos, hasta el momento la convivencia es buena, no exenta de sentido del humor y cierta cuota de compañerismo entre vecinos.
Es que ésta mañana el espacio se convirtió en una cancha de rugby cuando kirchneristas y sectores vinculados al agro disputaron una “tocata”, en la que inclusive cambiaron camisetas.
Pero al mediodía de hoy, una empresa que se dedica a la fabricación de inflables instaló un toro al que apodaron “Alfredito”, en alusión al dirigente De Angeli.
La respuesta a esta original forma de presentar un símbolo de la pugna que se da entre los sectores, fueron una serie de “hombres –huevo” y el anuncio de un inflable que viene en camino. Nada menos que un pingüino que ya tiene nombre: Néstor.