Chaquetas, trajes, camisas, cinturones, mucho spray en el pelo y otro tanto de pintura en los ojos. Cristina parece cuidar todos los destalles al momento de sus presentaciones públicas. Al menos es conocida por su gusto extravagante para vestir y maquillarse.
Ayer se destacó en la Cumbre de presidentes en Perú, por llegar tarde para la foto principal, y por su poco colorida ropa.
La canciller alemana Ángela Merkel lució un impecable traje con una chaqueta naranja y pantalones negros, en tanto que la presidente de Chile, Michelle Bachelet, optó por un azul brillante al parecer de raso.
Cristina, llegó tarde, con los pelos un tanto revueltos (suponemos que porque estaba preocupada por la "revuelta" en el campo), con un sobretodo de gigantescos botones y unos pantalones anchos, con el ruedo tan largo que le arrastraba en el piso.
Entre medio de todos los trajes azules, negros y marrones de los mandatarios masculinos, Cristina justo eligió un tono gris poco agraciado para la foto general. Sus colegas desde lejos, se destacaron en la foto que fue portada de muchos diarios en latinoamérica y Europa.