Justo a eso se dedica Trash & Soul, que ha decidido hacer de los vulgares desechables, verdaderos objetos de culto. Las cerillas usadas se convierten en originales motivos para hacer un colgante, las naranjas exprimidas en un anillo, un par de bolsas de basura en unos pendientes maravillosos, la chapa de un botellín en un original charm, unos botones rotos en un bonito collar o un blíster vacío en unos elegantes gemelos. Una completa serie de piezas en oro de 18 kilates, también disponible ahora en plata.
Una manera original de reivindicar la energía de la vida y el sentido del humor a través de un sector –el de las joyas- tradicionalmente anclado en las formas clásicas y aburridas.
De momento tienen una tienda en el número 19 de la calle Goya de Madrid, pero también se pueden adquirir sus joyas en su página web.
Fuente Revista Vogue