En los países del primer mundo para el año 2012 –o incluso antes- no se fabricarán más lámparas incandescentes comunes, es decir, por legislación su fabricación estará prohibida.
En la Unión Europea, los 27 países anunciaron que reducirán las emisiones de dióxido de carbono para 2020, en gran medida por el recambio de las lámparas. Se entiende, que el primer mundo está decidido a ahorrar energía con medidas efectivas incluidas en políticas de Estado. Mientras, en los países en desarrollo los planes de uso racional de la energía son insuficientes.
Según un análisis hecho por el diario Ámbito Financiero, para implementar, el ahora famoso, ahorro energético, la Argentina no se inspiró en ningún país altamente desarrollado, sino en Venezuela y Cuba. Mediante este plan, se implementó el recambio –casa por casa- de dos lamparitas incandescentes comunes y dos de bajo consumo.
Por ahora, este plan no puede ser implementado en capital Federal –una de las zonas que más energía gasta en el país- debido a la cantidad de viviendas que allí hay. Una solución, sería la de cambiar la luminaria residencial en esa jurisdicción y otras como Rosario y Córdoba, que juntas concentran casi el 70% del consumo.
Una estrategia más hábil es la que utiliza Estados Unidos, convenciendo a las familias del importante ahorro que realizarán si, por ejemplo, si controlan el tiempo de apagado de las luces utilizando temporizadores, células fotoeléctricas o sensores de presencia para reducir la cantidad de tiempo que están encendidas. Un dato importante, es que en ese país este tipo de medidas son accesibles para la clase media.
Mientras tanto, en argentina la tecnología necesaria para crear una vivienda inteligente de este tipo es inaccesible para el 80% de la gente. Sólo usar lamparitas de bajo cosnumo es caro, ya que cuestan cerca de $15, mientras que una común cuesta $3.
El plan energético de Argentina, basado en la experiencia cubana
En Argentina, no se implementan políticas de concientización de la sociedad sobre la necesidad de ahorrar y lo beneficioso de ello a la hora de pagar la boleta. Diversos países desarrollados han prohibido la fabricación de lámparas comunes a futuro. Se fomenta la implementación de viviendas inteligentes a bajo precio.