Aberrante es la única palabra para calificar el hecho sucedido esta madrugada en Lavalle. Es que un bebé de tan sólo un año y medio, fue sustraído a sus padres, mientras jugaba en la plaza principal del departamento.
Más tarde la policía lo halló muerto, en el interior de una vivienda abandonada.
El deceso se produjo por fractura de cráneo, pero previamente, el bebé habría sido abusado sexualmente.
La policía comenzó la búsqueda del bebé en los minutos posteriores al secuestro, sin embargo, un robo ocurrido en una vivienda alertó a los agentes sobre la posibilidad de encontrar a los ladrones en el interior de la casa desocupada.
En cambio, la escena que se les presentó fue sin dudas macabra: el cadáver del bebé secuestrado, con signos de abuso sexual.
La denuncia fue asentada cerca de las dos de la mañana, en la oficina fiscal Nº 6.
Hasta el momento, no se conocen más datos de lo ocurrido.