Según el relato de Ignacio Perotti, en vísperas de la navidad, el martes 23 de diciembre, viajaba en un ómnibus perteneciente a Tramat S.A., interno 302, propiedad de la empresa Andesmar S.A., que se dirigía a la ciudad de Río Cuarto, había salido alrededor de las 11 de la mañana de la ciudad de Mendoza.
Cuando todavía no salía de la provincia, el vehículo tuvo un desperfecto eléctrico en el sistema de aire acondicionado, dejó de funcionar y el interior del “micro se volvió una caldera”, dijo el testigo.
“Los pasajeros dimos aviso al chofer de inmediato –continuó diciendo- quien tuvo que detener el vehículo en la ciudad de La Paz. Cabe destacar que el estado del ómnibus era bastante deplorable y eran evidentes las roturas a causa de su antigüedad, como así también la falta de mantenimiento”.
Según el relato del testigo, las 30 que viajaban, entre ellos varios niños y personas mayores de 70 años, bajaron del micro.
“Los choferes hicieron las veces de mecánicos- cuenta Ignacio-tratando de solucionar el problema sin resultado alguno. Al cabo de media hora intervino un electricista local quien, luego de dos horas, logró arreglar el Desperfecto”.
Toda esta odisea relatada por el pasajero ocurrió justo en el horario de la siesta con una temperatura muy alta, y sin ningún tipo de asistencia por parte de la empresa, según dijo el joven afectado.
“Yo traté de comunicarme con las autoridades de la empresa sin resultado alguno. Estas situaciones demuestran la total falta de control mecánico y técnico por parte de la CNRT (Comisión Nacional de Regulación del Transporte), y la total impunidad con la que se manejan las empresas de Ómnibus de larga distancia, en las cuales estas situaciones ocurren a diario”.
El lector de MDZ, muy molesto por todo lo vivido se pregunta “¿Hasta cuando vamos a soportar estas situaciones de impunidad?”.
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