Los micros de dos pisos: un grave problema en las rutas argentinas

El accidente ocurrido anoche en Potrerillos volvió a poner en el tapete el tema de si son seguros los micros de dos pisos o si se deberían prohibir, como ha sucedido en otros países.  Sin embargo, en Argentina continúan su marcha por las rutas a pesar de ser grandes protagonistas de las tragedias en las rutas. La respuesta de la Comisión Nacional de Regulación de Transporte.

Los asientos del colectivo se salieron de lugar con el accidente. Foto: Gonzalo Bravo / MDZ
Los asientos del colectivo se salieron de lugar con el accidente. Foto: Gonzalo Bravo / MDZ

Los micros de dos pisos están hace tiempo bajo la lupa en Argentina y si bien un estudio hecho por la Universidad Tecnológica Nacional que fuera encargado por la Secretaría de Transporte de la Nación determinó que este tipo de colectivos solo es peligroso y vulnerable cuando circulan a más de 100 kilómetros por hora, los últimos accidentes, incluido el sucedido ayer en Potrerillos, volvió a abrir la polémica.

Desde Monte Comán, (San Rafael), en donde la Comisión Nacional de Regulación de Transporte (CNRT) se encuentra realizando operativos de control, el representante regional Gustavo Arenas hizo mención al informe de la UTN y explicó que no hay problemas con los vehículos y que la última información con la que se manejan luego del estudio es que los colectivos de dos pisos “están autorizados para que circulen”.

Sin embargo, Argentina es una excepción a la hora de estas regulaciones. Mientras en el país se permite que este tipo de vehículos pueda trasladarse en rutas y autopistas, en Europa se encuentran prohibidos.

Hace tiempo atrás el Centro para la Experimentación y Seguridad Vial, (CESVI), empresa conformada por un grupo de compañías de seguro afirmó que los micros de doble piso tienen mayores posibilidades de vuelco debido a su centro de gravedad elevado.

Además, relativizaban la propuesta hecha y que luego fuera concretada por las empresas de turismo, de colocar cinturones de seguridad a las butacas de las unidades de larga distancia porque aseguraban que sería un elemento decorativo, debido a que los pisos de los micros están hechos con materiales débiles como la madera por lo que el pasajero se vería despedido junto con la butaca.

Justamente esa escena se pudo ver en el colectivo de CATA que sufriera el accidente anoche con 55 pasajeros a bordo. Los asientos debido al vuelco del colectivo se habían salido de su lugar al cortarse los tornillos que lo sostenían contra el suelo.

Asimismo, son más vulnerables en las curvas por lo que deben aminorar su marcha al momento de ingresar en una. Los dos elementos se reunieron en el accidente. Según las declaraciones del gerente de CATA, el colectivo llevaba una dirección de entre 80 y 82 km/h cuando antes de ingresar a la curva hay carteles que indican una velocidad máxima de 40 en un  principio y de 20 al acercarse a la curva.

El resultado de la fusión de estos elementos fue precisamente que el micro no pudiera tomar la curva correctamente y saliera de la ruta provocando su vuelco.

En el estudio hecho por la UTN se explicó que los colectivos de dos pisos son seguros pero sólo bajo ciertas condiciones, como la de no viajar a más de 100 kilómetros por hora.

Al mismo tiempo se vio como un factor de accidentes el descanso que hayan tenido los choferes. Algo que en el accidente de Poterillos no habría influido ya que los conductores habían podido descansar lo que la Ley exige.

En este sentido, el representante de la CRNT, Gustavo Arenas, afirmó que en lo que va de la temporada la Comisión ha intervenido en 30 casos en los que los choferes no habían descansado.