Cortes de agua afectarán el sábado al Gran Mendoza

Es por pruebas que realizarán durante toda la jornada en el dique Potrerillos. El Gobierno y OSM recomiendan ahorrar el líquido para evitar los cortes. Tampoco se podrán visitar las riberas del río Mendoza.

Este sábado se realizarán ensayos en el embalse Potrerillos. Foto: web
Este sábado se realizarán ensayos en el embalse Potrerillos. Foto: web

Mañana, desde las 7 y durante toda la jornada, el Ministerio de Ambiente y Obras Públicas hará ensayos de dos de las dos compuertas del descargador de fondo del embalse Potrerillos (ubicado sobre el río Mendoza, en Cacheuta, Luján), por lo que le solicitó a la población que tome los recaudos necesarios para resguardar su seguridad ante la liberación de caudales aguas abajo de la presa.

Así lo informó el Gobierno provincial, a través de un comunicado de prensa.

De esta manera, desde la Subsecretaría de Infraestructura para el Desarrollo, recomendaron a quienes se dirijan hacia esa zona de montaña que respeten las medidas de seguridad para evitar cualquier tipo de accidente en cercanías del río Mendoza.

Asimismo, se le solicitó a la población del Gran Mendoza que durante el sábado use en forma limitada el agua potable, teniendo en cuenta que se restringirá el ingreso del líquido a las plantas potabilizadoras, situación que volverá a su normalidad durante la noche.

En tanto, por su lado, Obras Sanitarias Mendoza confirmó que mañana, la empresa CEMPPSA realizará trabajos de operación de compuertas en el dique Potrerillos y ratificó que faltará agua. "En el caso de alguna situación imprevista, las plantas potabilizadoras de OSM posiblemente recibirían un menor caudal o el corte total de ingreso de agua para potabilizar, lo que podría ocasionar baja presión o cortes generales en el Gran Mendoza, incluyendo zonas de Maipú y Luján", señaló la empresa en su comunicado.

Por su parte, la Subsecretaría aclaró que (sólo por el sábado y como medida excepcional) los visitantes en ningún momento podrán arrimarse al cauce del río Mendoza, lo cual implica que no se podrá acampar, pescar o realizar cualquier otro tipo de actividad en las riberas, como extracción de áridos.

El área restringida, adonde nadie puede acercarse, incluye el cauce seco del río, área que puede reconocerse debido a que es toda la parte erosionada en ambas riberas. Esa área es por donde discurre naturalmente al agua cuando hay crecidas del río.

Esto, porque las pruebas se harán con una compuerta a la vez y consistirán en liberar agua desde el dique en forma gradual y escalonada, con el fin de comprobar el comportamiento de las compuertas y del caudal aguas abajo, durante todo el día.

En cuanto a la segunda recomendación, desde la Subsecretaría solicitaron, teniendo en cuenta la excepcionalidad de la situación, que quienes utilicen agua potable el sábado lo hagan a conciencia y sólo en la medida necesaria.

Así se evitará una gran restricción en el servicio y todos los habitantes del Gran Mendoza tendrán la posibilidad de contar con el líquido, aunque sea en menor medida.

Este comportamiento a conciencia incluye no hacer gastos innecesarios o superfluos de agua, como es lavar automóviles o veredas, regar jardines o emprender acciones similares, ya que son actividades que pueden postergarse para el domingo u otro día.

Las compuertas se abrirá paulatinamente en porcentajes crecientes del 10 por ciento hasta alcanzar el caudal máximo previsto en la liberación, de 325 metros cúbicos por segundo. 

De esta manera se evitará erogar agua en forma violenta o por tiempos prolongados, según establece el protocolo de ensayos controlados al que se apega el monitoreo.

Asimismo, a lo largo del río Mendoza se han establecido puntos de control adonde se apostará personal policial y de los demás organismos públicos y privados, quienes se comunicarán entre sí a través de la frecuencia policial y teléfonos celulares y fijos (cuando no haya señal).

Para prevenir cualquier tipo de inconveniente se contará con un helicóptero de la Policía que hará un vuelo de reconocimiento, antes de las aperturas de las compuertas, otros de verificación, cuando se aumenten los caudales.

De todas maneras, el protocolo contempla la posibilidad de suspender inmediatamente las pruebas ante cualquier eventualidad que pudiera surgir, para lo cual la presa cuenta con un sistema doble de compuertas: una de regulación y otra de seguridad.