"Aunque China no sea la fuerza dominante en la economía mundial, la conmoción que ha causado al mundo no tiene precedente", dijo en un informe en enero.
Uno de los sitios donde más se sintió el impacto es en las industrias de productos que los chinos fabrican a menor costo, como los 169 empleados -casi todos mujeres- despedidos de la fábrica de trajes de baño Arena en el sudoeste de Francia.
La fábrica cerró en marzo y la producción pasó a China y Túnez. La tradicional casa de modas británica Burberry y la fabricante de golosinas estadounidense Hershey Co. se sumaron al desfile de firmas que cerraron fábricas en occidente y pasaron parte de su producción a China.
"Se están tragando todo. Todas las profesiones. No es sólo ropa. Eso nos asusta", dijo Francisca Bouquey, que trabajó en la fábrica 35 años.
Los líderes laborales dicen que las condiciones de trabajo se han visto deterioradas por la competencia con los trabajadores chinos, generalmente poco protegidos y mal pagos. Unos 465 millones de chinos todavía viven con menos de 2 dólares diarios.
"Hay ganadores y hay perdedores, pero el efecto general es que China está deprimiendo algo el trabajo decente", se quejó Guy Ryder, secretario general de la Confederación Internacional de Sindicatos con 168 millones de miembros.
Pero estudios en Europa y Estados Unidos sugieren que la pérdida de empleos no es tan grave como creen muchos.
El Servicio de Investigación del Congreso estadounidense dijo que, según las cifras de 2004-2005, apenas de 12.000 a 20.000 trabajadores en Estados Unidos -en comparación con una fuerza laboral de 149 millones de trabajadores- pierden empleos debido a que sus trabajos son transferidos al exterior.
Aunque uno supusiera que todos esos empleos fueran a China, cuando se comparan con los otros empleos creados por el comercio con China, "es razonable suponer que el impacto es una pérdida neta de empleos muy reducida o una ganancia neta", concluye el informe.
Crecimiento de China vs. empleo mundial
Aunque aún no es reconocida como la economía mundial dominante, ya se han producido despidos en el sudoeste de Francia por el auge de productos de procedencia asiática. Los líderes laborales dicen que las condiciones laborales se han visto deterioradas por la competencia con los trabajadores chinos.