Los funcionarios de Néstor Kirchner viven en mansiones y departamentos que difícilmente podrían pagar con sus sueldos, ésta es una extensa investigación que realizó la revista Noticias, y que publica en su edición de hoy.
En la nota se refleja también que Kirchner se jacta de ser un caso atípico de la política argentina: su fortuna declarada de 9 millones de pesos supera la de todos los presidentes que gobernaron el país, pero él asegura que la amasó antes de empezar a trabajar para el Estado. Fue allá por los años ’70 y los tempranos ’80, cuando era abogado de cobranzas, asesoraba a una financiera y se aprovechaba de los remates judiciales para conseguir a precio irrisorio el grueso de las casas que hoy relucen en su declaración jurada.
La investigación de la revista se centra en dónde y cómo viven los hombres más emblemáticos del poder kirchnerista, desde los locuaces Fernández, Alberto y Aníbal, hasta los "pingüinos" más sospechados como Ricardo Jaime y Julio De Vido. La mayoría de ellos elige el confort de Puerto Madero, el barrio menemista por excelencia, y otros se desperdigan por Recoleta, Barrio Norte, Palermo, la zona residencial de Belgrano y, claro, el paraíso patagónico de El Calafate. Lo curioso es que pocos declaran esas propiedades de nuevos ricos en su anual rendición de cuentas ante la Oficina Anticorrupción. Y en el caso de los que dicen no ser propietarios, los alquileres de esos hogares les insumen casi la totalidad de sus sueldos de funcionarios. ¿Cómo hacen para llegar a fin de mes? Como en los alegres años ’90, el estilo de vida de quienes hoy integran el Gobierno revela que la transparencia sigue siendo una asignatura pendiente para el poder.
¿Dónde viven los funcionarios de Kirchner?
Llegar al poder los alienta a cambiar sus domicilios. Los funcionarios no viven en barrios ni en departamentos pequeños, buscan mansiones o grandes pisos en lugares de moda de Buenos Aires.