Piden prisión preventiva para la pareja de la docente asesinada

El hecho ocurrió en Guaymallén el 31 de agosto. La situación de Alejandro Ramírez, pareja de la mujer, se complica. Todo indica que él mató a Sandra Díaz la noche del 31 de agosto. Si bien habría querido inventar que fueron víctimas de un asalto, se trataría de un crimen pasional.

El fiscal de Delitos Complejos, Daniel Carniello, que está subrogando a Luis Correa Llano, solicitó la prisión preventiva para Alejandro Ceferino Ramírez, la pareja de Sandra Díaz, la profesora de Educación Física que fue asesinada el 31 de agosto pasado.

Para los investigadores, Ramírez es el único sospechoso por el caso, y apenas unas horas después de conocerse la noticia, ya lo habían sindicado como el autor del crimen. Las pericias en el auto, la autopsia y las declaraciones del acusado fueron los argumentos de la fiscalía para imputarlo por “homicidio simple”.

Ramírez intentó defenderse cuando supo que lo habían incriminado. Contó que, en realidad, él y su mujer habían sido víctimas de dos asaltantes que los habían sorprendido mientras sacaban dinero de un cajero automático. Al parecer hubo resistencia por parte de la mujer y los ladrones la mataron.

Esta historia nunca consiguió el asidero de los pesquisas. De entrada llevaron el caso al plano lógico y con hechos concretos: una pareja salió de la casa a altas horas de la noche; uno de ellos está vivo y el otro muerto. La conclusión fue casi matemática. A eso se agregó que ningún informante policial llamó a su contacto para dar detalles del hecho. No se trató de un dato menor, ya que las posibilidades de que se tratara de un robo seguido de muerte se cayeron estrepitosamente. La comunicación entre detective e informante surge casi de forma natural cuando existe un homicidio con estas carcterísticas. Sin embargo, en este caso, los investigadores preguntaron a cuanto "datero" conocían, pero esta vez, por más que presionaron, nadie supo nada.

"No tienen ni idea de qué les estábamos preguntando. Y ellos son siempre los primero es saber de estas cosas, ya sea por rumores o porque conocen a los delincuentes", afirmó un efectivo.

Los testigos corroboraron las sospechas del crimen pasional. Sandra se había cansado de la relación que tenía con Ramírez y estaba a punto de informárselo. Esperaba el momento preciso para pedirle la separación.

Todo indica que el hombre no resistió ser abandonado. Y por eso habría decidido convertir esa impotencia en violencia. De acuerdo con la concatenación de los hechos que hicieron los investigadores, primero discutió con la mujer, luego la apuñaló y por último la ahorcó.