Cada 16 de Setiembre, el recuerdo de María Claudia Falcone, María Clara, Claudio, Daniel Racero, Horacio Ungaro y Francisco López Muntaner, vuelve a ocupar una página de la historia argentina.
Es que durante esa trágica jornada, un grupo de jóvenes reclamaban en la ciudad de la La Plata por el derecho al medio boleto estudiantil y fueron desaparecidos en la operación militar conocida como “La noche de los lápices”.
La tragedia que golpeó a las familias de los seis chicos que fueron capturados por las fuerzas del Ejército, tuvo un componente que la hizo aún más sombría: los chicos tenían entre 16 y 18 años, eran apenas unos niños militando en la U.E.S (Unión de Estudiantes Secundarios), uno de los frentes de Montoneros en la provincia de Buenos Aires.
Sin embargo, la memoria, que siempre da la posibilidad de reconstruir los hechos para reescribir la historia, fue la herramienta que Pablo Díaz, el único sobreviviente de la aquella operación, utilizó para recuperar de las sombras las seis vidas que se perdieron.
El testimonio de las torturas y vejaciones que sufrieron esos adolescentes, no sólo fueron fundamentales durante el juicio a la Junta, sino que además, fue la base del guión de una conocida película, que llevó el mismo nombre de la maniobra militar.
Los adolescentes fueron secuestrados entre las 12.30 y las 5 de la mañana del 16 de Setiembre de 1976. El día anterior, en la ciudad de La Plata, se escuchaba las voces de los jóvenes entonar “Tomala vos, dámela a mi, es el boleto estudiantil”. Sin embargo, un muro de silencio se levantó esa madrugada, para ser derribado muchos años después, por la voz de Pablo.
En Mendoza, ayer se recordó este acontecimiento con la disertación de Jorge Falcone, el hermano de María Claudia, quien preside una asociación que lleva el nombre de la chica desaparecida. Falcone es, además, director de un corto que lleva como título "Metidos en Algo" y trata de la historia de la lucha de los jóvenes por defender sus derechos.
La noche de los lápices parte 4.