El año 2008 será el año de la rana

Así lo dispuso un grupo de conservacionistas reunidos en Budapest, Hungría. Advirtieron que ya se han extinguido unas 170 especies de sapos y ranas en el mundo. Además señalaron que la extinción de esos animales podría ser la más importante desde la acontecida con los dinosaurios.

La causa de la potencial extinción sería un hongo que afecta a las especies y las diezma.
La causa de la potencial extinción sería un hongo que afecta a las especies y las diezma.

Finalmente la propuesta de un gruo de conservacionistas llegó a buen puerto y el año 2008 será el "año de las ranas", una conocida forma de vida del Planeta de la cual se conocen cerca de 5.743 especies y que en la última década perdiò cerca de 170.

Desde el pasado mes de febrero es que habían comenzado a sumarse voces de alarma y reclamos por el asunto que preocupa a los nostálgicos que en su niñez lograron crecer junto al simpático anfibio y que por otra parte genera repulsión a algunos mortales.

Según los estudiosos, la causa directa de la vía de extinción tanto de sapos como de ranas sería un hongo que afecta a las especies y las diezma.

La desición de llamar la atención por medio de la declaración del año de la rana fue tomada por varios grupos conservacionistas reunidos en Budapest, Hungría, donde iniciaron una parte de la campaña que han programado con el fin de salvar a los anfibios de la extinción.

Uno de los reconocidos científicos que apoyño la iniciativa fue David Attengorough, quien afirmó a los medios que sin un inmediato y sostenido esfuerzo cientos de especies de "estas maravillosas criaturas podrían extinguirse en el curso de nuestra propia vida".

En tanto, Karen Sausman, presidenta de la Asociación Mundial de Zoo y Acuarios (WAZA), sentenció que "es imperativo que la comunidad de parques, zoológicos y acuarios juegue un papel activo en salvar las especies que se encuentran en peligro de desaparecer".

Según esa asociación, "la mitad de las especies de anfibios podrían desaparecer en los próximos años", también como consecuencia de la pérdida de sus hábitats naturales y del cambio climático. Según Sausman, "sería la extinción más importante después de la de los dinosaurios.

Las agrupaciones convocadas en Budapest además anunciaron que pretenden constituir un fonde de unos US$ 60 millones para avanzar en distintos proyectos relacionados al problema. Asimismo no descartaron comenzar una serie de negociaciones con distintos gobiernos para obtener mayor fuerza en la cooperación internacional que buscan.