Según el New York Times, investigadores han encontrado una nueva forma de producir biocombustible que además genera cantidades importantes de glicerina de alta calidad.
La forma de lograrlo, es a través barredoras de yuyos biodegradable y películas pegajosas que permiten sostener las semillas de pasto el suficiente tiempo como para que germinen. Si el investigador químico Ronald Holser y su colega Steven F. Vaughn, un fisiólogo de plantas, logran aplicar este proceso, habrán conseguido proteger hierbas y semillas, de modo que no afecte al medio ambiente.
A su vez, Víctor Lin, un profesor de química de la Universidad de Iowa, inventó una manera de hacer biodiesel que también produce una gran cantidad de glicerina. Tal innovación, podría ayudar a que la industria de los biocombustibles se transforme en algo similar a la del petróleo, donde la gasolina es sólo uno de los tantos productos rentables, pero no el único.
El Glicerol, también llamado glicerina, se usa en diferentes productos como: comidas, jabón y en la dinamita. Pero, como la producción de combustibles biodiesel ha crecido desmedidamente en Estados Unidos, el mercado de este producto se ha saturado.
“Así como las refinerías de petróleo hacen más de un producto para las empresas, lo mismo deberá ocurrir con la industria biodiesel” aseguró el profesor Kenneth F. Reardon, de la Universidad de Colorado en Foth Collins. También agregó que “la refinación de los biocombustibles debe ser el objetivo a futuro”.
Si el doctor Holser, quien trabaja en el Departamento de investigaciones de Agricultura de los Estados Unidos, en Geogia, y Vaughn, pueden encontrar variadas formas de utilizar el jarabe de glicerina, los productores de biocombustibles podrían ver grandes beneficios. Uno de ellos, sería vender el glicerol producido en vez de pagarle a alguien para que lo deseche, como se hace actualmente.
“Todas las semanas recibo por lo menos tres llamadas de productores de biodiesel que tiene toneladas de glicerina y no saben que hacer con ellas” aseguró Holser.
Sin embargo, la glicerina, no es el único producto de combustible biológico que está sujeto a experimentos. Científicos también están tratando de buscar la manera de sacar provecho del etanol que producen los granos y etanol de celuloide, hecho a base de materiales como hierbas y cáscaras de granos. En Estados Unidos, científicos, empresarios y capitalistas se interesan cada vez más por lograr usos nuevos y rentables con los componentes básicos y lo que sobra de la producción de biocombustibles y etanol.
Nuevos usos para los sobrantes del biocombustible
Innovadoras formas de sacar provecho de los biocombustibles apasionan a científicos y capitalistas. El objetivo es lograr la refinación de los nuevos combustibles y la utilización productiva de sus desechos.