En Brasil hace tiempo se vienen conociendo denuncias sobre la caza indsicriminada de delfines.
Esta vez un grupo de protectores de animales lograron grabar un video en el que se demuestra el fin último que persiguen sus captores: robarles los ojos con el fin de venderlos como amuletos.
Si bien la ganancia no sería tan atractiva (medio dólar por ojo), para conseguir unos cuantos dólares los cazadores deben matar un número elevado de delfines.
Los ojos de los delfines en Brasil son muy utilizados por muchos manosantas, quienes les atribuyen cierto tipo de poderes curativos.