El primer juicio directísimo terminó con los imputados en libertad

Para uno de ellos hubo suspensión de juicio a prueba. Para el otro, de 16 años, medidas tutelares. Habían sido detenidos ayer por un robo simple en Guaymallén. El caso se resolvió en dos días.

El primer juicio directísimo terminó con la suspensión de juicio a prueba para uno de los imputados y medidas tutelares para el otro. Los dos habían sido detenidos ayer por la mañana en Guaymallén luego de forzar una reja y robar elementos de una casa. Son dos hermanos, uno de 20 años y otro de 16.

 

Para el mayor, el abogado defensor solicitó al juez de Garantías, Manuel Cruz Videla, la suspensión del juicio por considerar que su cliente no tenía antecedentes y que cabía esta posibilidad. El magistrado aceptó las condiciones e dispuso que el acusado quede en libertad con las limitaciones del caso: no volver a delinquir (de lo contrario se le sumará la pena de este caso), no cambiarse de domicilio –y si lo hace, notificarlo dentro de las 48 horas-, y no excederse en el consumo de alcohol o estupefacientes.

 

Para el chico, la situación fue diferente. El adolescente declaró y confesó haber sido autor del hecho. Por su edad, se lo dejó bajo la custodia de sus padres y se implementarán una serie de medidas tutelares.

 

Sobre la aplicación del nuevo sistema, el presidente de la Corte, Jorge Nanclares, dijo que “con esto empezamos a mejorar la imagen de la Justicia, aunque  mi me hubiese gustado que el primer juicio no incluyera a un menor”.

 

Por su parte, Cruz Videla reconoció que “la primera audiencia fue muy positiva, hasta los padres de los delincuentes vieron que se estaban haciendo las cosas correctamente. Hoy tenemos solucionado un delito y ellos saben que si delinquen la pena la cumplirán en la cárcel”.