Probaron un sistema para acortar los tiempos judiciales

La idea es resolver los casos más simples sin la complejidad ni la burocracia previa a un juicio oral. En menos de un mes, se resolvieron dos causa de esa manera.

En menos de un mes, dos causas recibidas en la Segunda Cámara del Crimen, con elevación a juicio, fueron resueltas. Esta velocidad, casi record para la Justicia mendocina, no fue casual. Se debió a la implementación de un sistema contemplado en el Código Procesal Penal que se lo conoce como Procedimiento alternativo consensuado. Se trata de una práctica que, lejos del lenguaje técnico judicial,  no es ni más ni menos que una serie de acuerdos entre las partes. De ese modo, tanto jueces como fiscales y abogados defensores, logran establecer puntos en común para evitar demoras de corte burocrático, que pueden resolverse en poco tiempo y en la sala de debates.

Uno de los expedientes ingresó el 6 de julio a la mesa de entradas de la Cámara. Ayer, se conoció la sentencia. Era el caso de un joven al que condenaron a dos años de prisión en suspenso por un “robo agravado en grado de tentativa” en el Acceso Sur. El hecho fue el 11 de marzo de este año y la causa ya está cerrada.

El segundo caso es paradójico: a pesar de la prisa en los tribunales, la causa se cayó porque prescribieron los tiempos legales para mantener la imputación. Era una investigación por abuso sexual iniciada tras la denuncia de tres mujeres. Pero los relatos de las víctimas databan de cinco, seis y hasta once años atrás. Para la Justicia, en ese tiempo se cumplió el mínimo de la pena establecida para ese delito. Y el caso se cayó.
“De todos modos, lo más importante aquí es que la causa también ingresó a este tribunal el mes pasado y ya fue tratada”, explicó el camarista Arlington Uliarte.