Al medio día de hoy se realizó la misa para despedir los restos de Juan Andrés Politano, el estudiante de 22 años que esta madrugada falleció como consecuencia de las graves quemaduras que sufrió por la explosión de ayer en Río Cuarto. También se realizaba esta tarde en el Barrio Universitario de esa localidad cordobesa una reunión de la Federación Universitaria con el fin de exigir fuertes medidas que garanticen la seguridad de la comunidad que habitualmente estudia y trabaja en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Río Cuarto.
Esto lo ha confirmado, Diego Fusari, otro estudiante de esa Facultad de Ingeniería y que es oriundo de la provincia de Mendoza, quien en el momento en que se produjeron las explosiones se encontraba a unos 500 metros del lugar del siniestro.
“Hoy a las 13 se realizó una misa en honor a Juan Andrés, en el Barrio Universitario. La verdad es que estamos muy dolidos por su desaparición y muy preocupados por la salud de los otros compañeros quemados”, contó Fusari.
En tanto, el mendocino informó que “en estos momentos –a las 16.23- se está realizando una reunión de la Federación Universitaria, con la participación de profesores, con el objeto de que en lo inmediato se tomen medidas fuertes para garantizar la seguridad de la comunidad que habitualmente trabaja y estudia en el lugar”, dijo.
Dicha reunión, tiene como fin último que el Departamento de Técnica y Mantenimiento de la casa de altos estudios cordobesa intervenga en la situación de inseguridad que con anterioridad había sido advertida por el microbiólogo Dean Fernández y también por la Federación de Docentes de las Universidades (FEDEUN).
Asimismo, Fusari, reveló que ya se habían producido en el pasado otras explosiones que habían motivado la inquietud que infortunadamente ayer se hizo realidad: “En los últimos dos años ya se habían producido tres explosiones. La de ayer, producida por un accidente que no pudo ser contenido, ratificó que quienes tenían temor a un accidente fatal, tenían razón”, remató.
Crónica de la explosión
“Yo estaba como a unos 500 metros de donde se produjo el incendio. Al principio escuché las explosiones y no me preocupé porque cerca están construyendo y es normal oír ruidos parecidos a explosiones”, comenzó diciendo en su relato sobre los hechos Diego Fusari.
“La planta piloto de ensayos para la producción de biodiésel pertenece a la Facultad de Ingeniería. Allí se utilizan productos químicos, algunos de ellos altamente combustibles”, describió.
“En ese lugar se utiliza hexano –un solvente altamente inflamable- con el fin de separar el aceite de plantas que luego se utiliza en los ensayos. Al parecer había un mechero encendido que al parecer fue el artefacto que inició el fuego”, continuó el estudiante mendocino, agregando que el accidente se inició cuando se vertió el contenido de un tambor de 200 litros con hexano.
“Cuando el hexano entró en contacto con el oxígeno del aire comenzó a volatilizarse y se formó una nube de combustión que explotó al encenderse con el supuesto mechero”, finalizó.
El estudiante trabajaba en un proyecto secreto
"Mi hijo me dijo que hacía dos meses lo habían invitado a participar de un equipo de investigación que trabajaba en un proyecto secreto sobre combustibles", aseguró Héctor Politano.
En diálogo con un cronista de la radio cordobesa LV3, el hombre -oriundo de la localidad de Jovita, a 430 kilómetros al sur de Córdoba-, añadió que en esa investigación "participaba una empresa extranjera".
Según trascendió a la Agencia de Noticias Télam, Juan Andrés le había confesado a su padre que el proyecto sobre el que trabajaban era "muy peligroso" y que debían trabajar de noche.
Los heridos
El director del Instituto del Quemado, Carlos Simons, señaló que siguen en grave estado los otros cinco internados que están en ese centro de salud y que dos de ellos están en "estado desesperante", porque tienen quemaduras en más de la mitad de su cuerpo y en las vías respiratorias.
En esa situación se encuentran el investigador Damián Cardarelli, de 43 años, y la investigadora Liliana Giacomelli, de 41, quienes tienen quemado su cuerpo en más del 70 por ciento de su superficie.
Además, se encuentran internados en el Instituto Diego Bonassa, empleado de una empresa de Rosario y los investigadores Carlos Ravera, Miguel Angel Mattea, y Gladys Baralle de Simona.
Sebastián Murello, trabajador de una empresa de General Deheza, se encuentra internado en el Nuevo Hospital de Río Cuarto. El resto de los heridos, de un total de 24, fueron dados de alta en Río Cuarto.
La hipótesis más fuerte hasta el momento es que la explosión se orginó en la caída de un tambor que contenía hexano, un hidrocarburo altamente inflamable, lo que derivó en la posterior detonación en cadena de otros recipientes similares.
Esto surge de las afirmaciones de testigos recogidas por Télam y otros medios, ya que aún no se conocen las pericias oficiales, mientras el rector de la UNRC, Oscar Spada, extendió por hoy el asueto en la casa de altos estudios.
Spada dijo que intentará determinar por qué esos tambores de hexano se encontraban en el lugar, y aclaró que lo que se "estaba haciendo depende de la Facultad de Ingeniería, no del Rectorado".