La percepción empeoró en comparación con los datos de 2005 y 2006 del estudio internacional, que se realiza simultáneamente en 60 países del mundo a través de Gallup Internacional. En la Argentina, la sensación de ineficacia creció 10 puntos en un año; la desconfianza en el futuro, casi 20, informa La Nación.
En el 2007 salieron a la luz los escándalos públicos más graves por sospechas de corrupción desde la llegada de Kirchner al poder, en el año 2003. El caso Skanska, la renuncia en Economía de Felisa Miceli en medio de un escándalo con una bolsa de dinero, el polémico viaje del venezolano Antonini Wilson en un avión oficial con 800.000 dólares sin declarar, las denuncias periodísticas a la secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Romina Picolotti, entre otros hechos que abrieron una fuerte polémica.
Según el estudio internacional, el 42% de los consultados argentinos considera "inefectiva" la lucha contra la corrupción del Gobierno. Y el 28, "muy inefectiva".
Pero hay otro dato: sólo el 11% de los argentinos cree que en los próximos tres años vayan a disminuir los niveles de corrupción. En cambio, el 34% cree que se mantendrán igual, el 32 piensa que aumentarán un poco y el 16 % avizora que crecerán mucho. Los más pesimistas son el doble que hace dos años.
El estudio forma parte del Barómetro Global de Corrupción, que este año encuestó entre julio y septiembre a 63.199 personas en 60 países, impulsado por la ONG Transparencia Internacional como anticipo de la conmemoración del Día Internacional contra la Corrupción, el domingo.
Los números argentinos están sobre la media del promedio mundial. Más de la mitad de los ciudadanos consultados en el mundo (54%) piensa que los niveles de corrupción se van a incrementar en los próximos años, y uno de cada dos critica la eficacia del gobierno para combatirlos. Los números son significativamente más altos que los de hace cuatro años.
En general, los partidos políticos y los parlamentos son considerados las instituciones más afectadas por la corrupción y lideran los índices. Pero otros dos actores también tienen una fuerte presencia: la policía y el sistema judicial.
En el último año, más de uno de cada 10 encuestados en el mundo dijo haber pagado un soborno para recibir atención de diferentes proveedores de servicios.
En algunos países de Africa el porcentaje supera el 30%. En la Argentina ese índice se mantiene cerca del 10%.
En general, los índices de pesimismo y desconfianza respecto de la corrupción suben año tras año.
Los argentinos creen que cada vez hay más corrupción en el país
Según el Barómetro Global 2007, estudio elaborado por Transparencia Internacional, el 70% de los argentinos cree que el Estado ha sido "muy poco efectivo" para combatir la corrupción. Muy pocos confían en que algo cambie con la asunción de Cristina Kirchner. Y el 90% de los encuestados cree que en los próximos tres años se mantendrá o se incrementará la corrupción en el país.