Así lo confirmaron fuentes de las Fuerzas Armadas, quienes también señalaron que Hoya habría muerto tras sufrir "un ataque al corazón", publicó hoy el matutino Clarín.
En medio del escándalo por la muerte por envenenamiento dentro de su celda del ex prefecto Héctor Febres -a cuatro días de conocer su sentencia-, el juez federal Ariel Lijo ordenó que se realice una autopsia sobre el cuerpo de Hoya, a fin de determinar las causas del fallecimiento.
El represor cumplía prisión preventiva en su casa de Mar del Plata hasta que la semana pasada fue trasladado a Buenos Aires para que Lijo pudiera verlo personalmente e hiciera la denominada "audiencia de conocimiento" antes de dictar sentencia, instancia prevista por el Código de Procedimiento Penal.
Hoya fue condenado el martes pasado junto al represor Cristino Nicolaides, por su participación en el Batallón de Inteligencia 601 del Ejército, acusado de los delitos de secuestro, torturas y apremios ilegales cometidos durante la última dictadura militar.
Aparentemente, el ex militar padecía problemas renales y cardíacos, agravados con presión alta, por lo que el martes último no estuvo en la audiencia donde se leyó el veredicto que lo condenó a 25 años de prisión.
Si bien la muerte se habría producido por causas naturales, la noticia generó cierto nerviosismos dentro de las fuerzas armadas, luego de envenenamiento de Febres, que falleció dentro de su celda, en una dependencia de Prefectura.
Murió otro represor, a un día y medio de ser condenado
El represor Santiago Hoya, condenado a 25 años de prisión el último martes por delitos cometidos de lesa humanidad, murió en el Hospital Militar Central,un día y medio después de recibir el veredicto.Hoya había sido sentenciado junto a Cristino Nicolaides, acusado del delito de torturas, secuestro y apremios ilegales durante la última dictadura.