La empresaria del barrio de Nuñez, cuya desaparición fue investigada como un secuestro, fue hallada el jueves asesinada y enterrada en una casa de Tres de Febrero que le alquilaba a un pastelero, quien ya fue detenido y este viernes declarará ante el juez Rodolfo Canicota Corral.
El jueves, tras el hallazgo, vía exhorto judicial, se libró la orden de captura de Eduardo Becerra, quien fue detenido por la policía cuando se ocultaba en un hotel ubicado en Viedma al 6900 del barrio porteño de Liniers.
Becerra estaba solo al momento de su captura y ya fue alojado en la comisaría 44 a disposición del juez Criminal Federal 6 porteño, Rodolfo Canicoba Corral, quien lo indagará este viernes.
El asesino había confesado el crimen en una carta y según fuentes judiciales y policiales, el homicidio estuvo motivado por un problema de dinero entre el principal sospechoso y la mujer y que el hombre extorsionó hace dos días a la familia de la víctima para desviar la investigación.
El cadáver de la mujer, identificada como Mónica Beatriz Vázquez, estaba maniatado dentro de una bolsa plástica y, de acuerdo a los primeros peritajes, fue asesinada a golpes aunque no descartan que haya fallecido asfixiada cuando fue enterrada agonizante.
Las fuentes policiales y judiciales indicaron que Vázquez era dueña de varios restorán de la Capital Federal y que residía sola en una vivienda de tres pisos en Paroissien 2112 de Nuñez.
La empresaria despareció la tarde del lunes último y al día siguiente su familia recibió un llamado extorsivo en el que exigían 500 mil dólares para liberarla con vida, por lo que los parientes denunciaron lo ocurrido ante la policía.
A partir de la denuncia de los familiares de Vázquez, los detectives de la División Antisecuestros de la Policía Federal comenzaron a trabajar en el caso bajo las órdenes del fiscal Carlos Stornelli.
La causa se llevó adelante como un típico secuestro extorsivo hasta que los investigadores recibieron en la mañana del jueves una carta escrita de puño y letra por el inquilino de una vivienda que los Vázquez tienen en la localidad de Ciudadela, en Tres de Febrero, en el noroeste del conurbano.
Voceros judiciales explicaron a Télam que en la misiva, entregada por una amante del hombre, el inquilino admitía que la empresaria estaba muerta en esa casa de Ciudadela.
"En la carta sostiene que hubo un forcejeo y contiene frases como ’me puse loco’, ’no sé qué hacer’ y ’la enterré en el jardín’", precisó una fuente de la pesquisa.
Con esos datos, personal de la Unidad Criminalística de la Policía Federal, de Antisecuestros y el propio fiscal Stornelli, allanaron en la tarde del jueves ese inmueble ubicado en la calle Gaceta de Buenos Aires 4235.
Los pesquisas excavaron con palas y picos en el jardín de la vivienda y dentro de una bolsa de plástico hallaron el cuerpo de la empresaria que buscaban. Según las fuentes, la mujer estaba maniatada y presentaba fuertes golpes en la cara y en el cráneo que, al parecer, le provocaron la muerte.
Sin embargo, los forenses hallaron tierra en las vías respiratorias superiores de la mujer por lo que no descartan que agonizaba cuando fue enterrada y falleció por asfixia.
A pocos metros de la casa allanada, los policías hallaron estacionada la camioneta Suzuki Vitara gris de Vázquez que, de acuerdo a los vecinos, estuvo allí por lo menos dos días.
Los habitantes del barrio se mostraron sorprendidos y angustiados por el hallazgo del cadáver ya que describieron al inquilino, identificado como Eduardo Becerra, como un hombre "correcto", "educado" y "serio", que siempre saludaba a todos y trabajaba como pastelero en una panadería ubicada en Beiró y General Paz, en Tres de Febrero.
Ante la consulta de Télam, varios vecinos aseguraron que conocían a la mujer ya que de niña vivió allí junto a sus padres en la casa de Gaceta de Buenos Aires y porque iba todos los meses a cobrarle el alquiler a Eduardo.
De hecho, una vecina dijo que la tarde el martes pasado habló por teléfono con el pastelero porque vio que policías entraban a su casa y, al preguntarle que pasaba, el hombre, "sereno y tranquilo como siempre" le dijo que estaba "todo bien" pero que "aparentemente habían secuestrado a Mónica".
Para los investigadores, la empresaria fue asesinada a golpes el mismo lunes que desapareció presuntamente por el pastelero cuando discutieron porque la mujer quería aumentarle el precio del alquiler en 600 pesos.
Luego, siempre según la principal hipótesis de los pesquisas, el hombre enterró el cuerpo en el jardín, dejó la camioneta en la calle, porque pensaba que se la iban a robar, y al día siguiente realizó el llamado extorsivo desde un locutorio ubicado frente a la panadería donde trabaja, señalaron los informantes.
"El llamado fue para desviar la investigación", dijo a Télam el pesquisa consultado que contó que la amante de Becerra encontró la carta que desentramó el caso en una cajita de madera colocada en la medianera de la casa alquilada por el sospechoso con la de ella.
Declara el asesino de la empresaria de Núñez
Se trata de Eduardo Becerra, quien la mató por problemas de dinero y la enterró en la casa que ella le alquilaba en Ciudadela. Hoy será interrogado por el juez Canicota Corral. La mujer estaba desaparecida desde el lunes y ayer una carta del homicida permitió dar con el cadáver.