Presos en huelga se cosen los ojos y la boca

Es en el Penal de Almafuerte. De acuerdo a fuentes judiciales, serían alrededor de 40 los internos que se encuentran bajo protesta. Exigen que se cumpla con los derechos y beneficios que le corresponden para acceder a educación y a asesoramiento.

El complejo Almafuerte, en Cacheuta, es nuevamente centro de polémica
El complejo Almafuerte, en Cacheuta, es nuevamente centro de polémica

Pese a que los números y las circunstancias difieren de acuerdo a la versión de la historia, lo cierto es que un grupo de internos de Almafuerte se encuentran desarrollando una huelga de hambre desde hace ya varios días en reclamo del cumplimiento de beneficios que, según denuncian, no se cumplen.

Las dos versiones

De acuerdo a lo que trascendió desde la Justicia, son alrededor de 40 los presos que se encuentran en huelga de hambre desde hace diez días, reclamando que se cumplan ciertos derechos y beneficios que les fueron garantizados y hoy son pasados por alto.

Incluso, según indicaron desde los dos juzgados de Ejecución Penal, varios de los internos presentaron recursos de Hábeas Corpus y, en algunos casos, cuando fueron citados para ampliar la denuncia, presentaban partes de sus bocas y ojos cosidos, medida que también adoptaron como reclamo.

Entre los principales reclamos, destacan que se les están reagravando las horas de encierro, vulnerándoles la posibilidad de participar del dictado de clases y de los talleres de oficio que funcionan en el mismo complejo. También dejan manifiesto la falta de comunicación que hay con sus familiares.

Pero el reclamo va más allá aún, ya que también la denuncia alcanza la falta asesoramiento espiritual. Es que, según las denuncias efectuadas, no se les permite celebrar misa y otras actividades referidas al culto.

Sin embargo, el director del complejo, Oscar Dagneff reconoció que hay un grupo de internos en huelga de hambre, pero desmintió que sean cerca de 40, al tiempo que explicó que tanto el asesoramiento espiritual como el dictado de clases se están cumpliendo tal y como estaban estipulados.

“Nunca fueron 40 los internos. Empezaron 20 y hoy son 13 los que continúan con la medida. Y hay uno de ellos que lo está haciendo por una causa propia, y es que se lo traslade a San Rafael porque es de allá”, explicó Dagneff.

Al referirse al tema de los talleres y las clases, el director fue más que claro. “Hace tres semanas iniciamos los niveles primarios, secundarios y escuela laboral. Por una cuestión de cupos, algunos pudieron matricularse y los otros no, pero después en siguientes etapas, se completará para todos y todos participarán de las clases”, sostuvo.

Asimismo, sobre el aspecto religioso, indicó que todas las semanas van al complejo curas y pastores evangélicos y asisten espiritualmente a los internos. “Lo que no tenemos es una capilla, pero está prevista para la próxima etapa de construcción en Almafuerte”, sostuvo.

“La verdad que no tengo conocimiento de que se hayan cosido la boca o los ojos, pero es algo que suelen hacer. Lo cierto es que acá la situación no es para nada tensa, porque la gran mayoría de los internos entienden el tema de los cupos para la escuela y los talleres”, sentenció Dagneff.

En tanto, en los pasillos del complejo, más de uno repetía durante la mañana de ayer que estas denuncias y situaciones son por demás comunes pero que por lo general no responden a otra cosa que no sea para llamar la atención mediáticamente y que, por lo general, los internos lo hacen porque quieren volver a Boulogne Sur Mer, un poco más cerca de sus familias.