Otros dos comercios fueron blancos de delincuentes que, siguiendo la metodología que se ha repetido desde el comienzo de la semana, destrozaron las vidrieras para poder llevarse prendas y artículos ubicados en el exhibidor durante la madrugada de hoy.
En total, en ambos golpes, se llevaron mercadería e indumentaria por el valor de 4.600 pesos.
De este modo, desde el martes hasta hoy ya son cinco los locales comerciales en los que los delincuentes han robado en el microcentro mendocino rompiendo los vidrios de los exhibidores. A esto, se le suma una peluquería de la Quinta Sección que, el mismo martes por la madrugada, fue saqueada por ladrones, quienes descolgaron una reja y luego violentaron la puerta de blindex.
Preocupación
Esta seguidilla de robos preocupa a los comerciantes, quienes –impotentes-, ven como ni los vidrios reforzados, ni las rejas ni las alarmas son suficientes para resguardar la mercadería. “Esto es algo que ya supera a la Policía. No puede ser que la única forma en que a uno no le roben sea que los efectivos se queden toda la noche parado en la puerta de los locales. Porque los delincuentes están esperando que terminen de patrullar una cuadra y pasen a la siguiente para dar los golpes”, indicó la propietaria de Óxido, una de los dos comercios robados, pese a que en ese caso los dos delincuentes fueron detenidos, uno mayor de edad y el otro menor. “El problema es que el menor en 15 minutos ya está de vuelta en la calle”, acotó.
Óxido es una casa de ropa juvenil ubicada en la calle Las Heras al 280. El frente del comercio está conformado por una gran vidriera, donde se encuentra dispuesta una gran cantidad de prendas de vestir, pero que –hoy- amaneció con un gran agujero en la parte inferior de uno de los vidrios, mientras que el resto estaba todo trizado.
“Es templado el vidrio, por lo que si se triza en un sector, se extiende por toda la superficie”, indicó la propietaria, con una mueca de resignación, indicando que no es la primera vez que sufre un hecho delictivo en sus locales.
Pese a que fueron detenidos in fraganti durante la madrugada por dos efectivos policiales, la pareja de delincuentes alcanzó a robar unas 20 prendas entre remeras y pantalones cuyo valor llega a los 3.000 pesos. Cuando los ladrones fueron detenidos, los uniformados no pudieron recuperar el botín.
“Es preocupante lo que pasa, porque esta semana ha sido terrible. Esto no va a bajar y parece que no se puede hacer nada para contrarrestarlo y estar tranquilos”, sentenció.
El otro local en el que los malvivientes perpetraron un robo fue en la exclusiva casa de ropa Santa Bárbara, ubicada en 9 de julio al 1184.
Cerca de las 8, Mauricio –encargado- recibió un llamado en el que le comentaban de un robo, que confirmó minutos más tarde cuando llegó al comercio.
En este caso, los delincuentes abrieron un hueco en el vidrio en uno de los ángulos superiores y, utilizando un alambre como caña de pescar, lo introdujeron en la reja –de esas entretejidas y que conforman aperturas en forma de rombos- y por ahí se llevaron ropa por 1.600 pesos que se encontraba en la vidriera.
De acuerdo a lo informado por el encargado, los ladrones sustrajeron dos pantalones jeans, tres camisas, un par de zapatillas y un suéter.
Lo llamativo es que este local se encuentra a escasos 20 metros de Peuque, otra casa de ropa ubicada también sobre calle 9 de julio y donde el martes por la madrugada, delincuentes también destrozaron una vidriera y se llevaron ropa.