La obesidad: una enfermedad que se puede prevenir

En tiempos donde la importancia estética adquiere dimensiones insospechadas, la enfermedad como la obesidad se piensa sólo desde ese umbral, opacando la verdadera problemática que se encierra latente, en términos de salud.

La obesidad es una enfermedad silenciosa.
La obesidad es una enfermedad silenciosa.

La obesidad es una enfermedad tan grave como el tabaco. Aparece relacionada directamente con enfermedades que van desde la hipertensión arterial, diabetes, problemas cardiovasculares hasta ciertos tipos de cánceres. Basta saber que un 30% de la población, en diferente grado la padece.
Ante esta realidad, existen diversos tratamientos que van desde las más estrictas dietas y ejercicios, hasta métodos quirúrgicos para manejar el apetito y contrarrestar la balanza.
En el caso de estos últimos existe una tendencia de pensar que cualquier persona puede ser pasible de una intervención quirúrgica para solucionar este problema.
El primer paso debe ser consultar con los profesionales especializados en el tema, que con un trabajo en equipo multidisciplinario indiquen el tratamiento adecuado para cada paciente. La opción quirúrgica lejos de ser una solución mágica es una alternativa que ha demostrado tener buenos resultado para el tratamiento de la obesidad y resolución de las enfermedades asociadas a la misma. En esta nota, un acercamiento claro para discernir los casos en que se indica este tratamiento y los diferentes métodos posibles de ser utilizados.

¿Todos al quirófano?

Los procedimientos quirúrgicos han demostrado poseer los mejores resultados a largo plazo en el tratamiento de la obesidad. Según la opinión del Doctor Pablo Omelanczuk, médico cirujano, integrante del Centro Quirúrgico de la Obesidad, "las personas deben entender que las operaciones para la obesidad no son para todo los pacientes. Los pacientes a los cuales se les indica el tratamiento quirúrgico son aquellos que tienen una obesidad importante a la que se llama mórbida. Hay que saber que existen diferentes grados de obesidad, tomamos como referencia para medirla el índice de masa corporal. Así sabemos bien ante qué tipo de paciente estamos y perfilamos un tratamiento."
Este índice (IMC) es un número que resulta de dividir el peso sobre la altura al cuadrado. Se habla de obesidad cuando el IMC es mayor de 30.
"El tratamiento quirúrgico está indicado en aquellos pacientes que tienen un exceso de peso de 50 kilos o un índice de masa corporal por encima de 40 ó de 35, sumado a alguna comorbilidad, es decir enfermedades relacionadas con la obesidad como pueden ser: diabetes,  hipertensión arterial, problemas articulares, cardiológicos, respiratorios o apnea del sueño, entre otras", explicó el cirujano.
Teniendo en cuenta todas estas pautas, los especialistas también observan la cantidad de tiempo que el paciente ha mantenido su enfermedad, orientando la técnica quirúrgica hacia  aquellos que no han podido superar su problema y no han resuelto el problema de su obesidad a pesar de los diferentes tratamientos.

El trabajo de equipo

La indicación de la cirugía comienza con una evaluación multidisciplinaria, integrada por un grupo de especialistas en cada área para evaluar al paciente y sus opciones de tratamiento.
Según Omelanczuk, " el equipo multidisciplinario es fundamental y está constituído por médico cirujano (especializado en el tema) médico clínico (que evalúa todas las comorbilidades que posee), endocrinólogo, médico psiquiatra (que trabaja en su autoestima) licenciada en nutrición (que le enseña a comer adecuadamente y a seleccionar los alimentos) y un profesor licenciado en educación física (que le indica el tipo de ejercicio de acuerdo al grado de obesidad que tiene. Si el paciente lo requiere se pueden incluir otros especialistas.
La evaluación previa dura entre 4 y 6 semanas, aproximadamente y los especialistas deciden conjuntamente si se opera en ese momento o requiere de un tratamiento médico previo y que tipo de cirugía es la indicada para cada paciente. Sin embargo, la decisión de llevar a cabo la cirugía sólo es el principio del cambio en el estilo de vida. "Si el paciente cree que todo esto es mágico, y que le ponemos una banda gástrica o realizamos un by pass y solucionamos toda su existencia, está en un error. Es necesario un compromiso, una concientización, aún después de la operación cuando el paciente es seguido con controles por cada profesional. Sin embargo, si la persona obesa no es conciente que los resultados dependen también de su responsabilidad en el cambio de vida, las cosas no funcionan", señaló el profesional.

Las alternativas quirúrgicas

Existen tres grupos de cirugía para la obesidad: las restrictivas (en la cual el objetivo es disminuir la cantidad de ingesta de alimentos), las malabsortivas (donde el objetivo es producir una menor absorción de los mismos). También se agregan técnicas mixtas que combinan los
dos tipos de cirugía.
Todos los procedimientos son realizados por videolaparoscopía (consiste en operar a través de 4 ó 5 incisiones a través de las cuales se colocan puertos de entrada e instrumental y se opera observando un monitor). Esto beneficia al paciente con una mejor y más rápida evolución, disminución de complicaciones en relación a la herida operatoria y mejor recuperación respiratoria.
Dentro de los grupos de las cirugías llamadas "restrictivas" la integran la Banda Gástrica Ajustable, la gastroplastía vertical y la manga gástrica. Entre las técnicas mixtas la más utilizada, es la del by pass gástrico. Ambas suponen las siguientes características:

a) Banda gástrica ajustable: es un dispositivo que tiene adaptado un reservorio que se coloca alrededor de la parte superior del estómago, dividiéndolo en dos porciones y dejando una
pequeña abertura entre ambas, la cual regula el paso de los alimentos de una a otra. "Esto le permite tener al paciente la sensación de saciedad precoz", explicó el cirujano.
La operación tiene una duración aproximada de una hora y media y permite que el paciente pueda irse de alta al día siguiente de la cirugía.

b) Manga Gástrica: En este procedimiento se realiza una división vertical del estómago logrando una menor capacidad del mismo.

b) By pass gástrico: Con esta cirugía la mayor parte del estómago y parte del intestino son excluídos. En esta intervención el estómago es seccionado y se convierte en un pequeño pouch o saco. Luego una parte del intestino se une a esa pequeña porción de estómago que quedó luego de la sección. El resultado es que el paciente no puede comer grandes cantidades y a la vez absorbe menos calorías y nutrientes de los alimentos.
La duración de la cirugía es de 4 a 6 horas,
Al ser esta cirugía de mayor complejidad donde se realizan secciones de intestino y del estómago, el paciente requiere más días de internación.


La importancia de profesionales e instituciones adecuadas       

Sólo cirujanos especializados en esta patología, que tengan entrenamiento y que estén certificados adecuadamente por alguna sociedad científica, pueden realizar este tipo de cirugías. 
“Además es fundamental, teniendo en cuenta el tipo de paciente y la patología que se está tratando, que la Institución donde se lleve a cabo esta práctica sea un Centro de Alta Complejidad. Es decir que este tipo de cirugías no se pueden llevar a cabo en cualquier institución, tiene que ser un lugar que esté adaptado para las necesidades que se requieren para este tipo de cirugías como por ejemplo camillas especiales en el quirófano, instrumental de cirugía laparoscópica adecuado, (de mayor longitud que el habitual), respiradores, equipamiento de terapia intensiva adaptados para este grupo de pacientes, etc.”

Cirugías: un éxito asegurado ?

Según el profesional "el éxito de la cirugía de la obesidad se basa en el porcentaje de pérdida del exceso de peso que se logra y la mantención del mismo. Para un paciente obeso mórbido los tratamientos quirúrgicos ya mencionados le aseguran una pérdida de entre un 40% y 80% de exceso de peso dependiendo del tipo de cirugía realizada, esto tomando como tiempo el primer año posterior a la cirugía.
Es importante recalcar el compromiso del seguimiento de cada paciente porque si abandona el mismo no se obtienen los resultados esperados.

Fuente Centro Quirúrgico de la Obesidad
Clínica Quirúrgica 745
Coronel Plaza 4381544