Simulan ser clientes y asaltan un sauna del centro mendocino

Ocurrió anoche en pleno centro de Mendoza. Dos sujetos llegaron al prostíbulo y, tras golpear la puerta, se hicieron pasar por clientes potenciales. Se llevaron $1.000 y otras pertenencias.

Salta al 1300, de Ciudad, allí funciona el sauna. Foto: Marcelo Ruiz / MDZ
Salta al 1300, de Ciudad, allí funciona el sauna. Foto: Marcelo Ruiz / MDZ

Los dos individuos –de entre 25 y 30 años- llegaron al discreto departamentito, golpearon la puerta y aguardaron a que desde adentro les abran. Eran alrededor de las 21.30 de ayer.

Cuando desde el interior avistaron en el pórtico a la pareja, dedujeron que se trataba de dos de los tantos clientes que frecuenta el sauna ubicado en Salta 1312, de ciudad, por lo que no sospecharon nada extraño y les abrieron la puerta.

Una vez en el interior, comentaron que les gustaría ver a las diferentes mujeres que ofrecían sus servicios para, en base a eso, decidir con quien pasarían un momento de placer que, a la larga, no terminaría siendo tal.

Así fue que las tres mujeres que se encontraban disponibles se presentaron en la recepción, mientras que una cuarta se encontraba en una de las habitaciones con un cliente. Pero ese fue el comienzo de la pesadilla.

Es que ni bien se ubicaron las tres prostitutas en la sala, los jóvenes dejaron al descubierto dos armas que traían consigo: un revólver 9 milímetros y otro calibre 22. Mientras uno de los delincuentes se encargaba de reducir a las tres trabajadoras que estaban frente a ellos, el otro se dirigió al cuarto en el que se encontraba la otra mujer con el cliente.

Literalmente, la sacaron a ella y a su cliente de la cama arrastrándola de los pelos, y los obligaron a ingresar al mismo baño en el que ya habían encerrado a las otras víctimas. Todas fueron amordazadas y atadas de pies y mano con cinta adhesiva que los delincuentes también llevaban consigo.

Con el camino libre, los delincuentes se hicieron con las carteras, billeteras y otras pertenencias de las mujeres y el cliente, llevándose celulares, documentación y una suma de dinero cercana a los 1.000 pesos.

Antes de irse, los sujetos destrozaron el teléfono fijo del burdel y  se llevaron la llave de la puerta de entrada, por lo que cuando salieron –pasando desapercibidos- cerraron desde afuera, llevándose la llave y dejando en el interior a las víctimas.

Destreza

Ni bien se fueron los asaltantes, comenzó el forcejo entre las chicas y el cliente por lograr zafarse de las ataduras. Y, minutos más tarde, una de las mujeres logró salir del baño y se dirigió hacia e destrozado teléfono.

Concentrada, la mujer unió las principales partes del aparato y, haciendo gala de su habilidad, logró hacer funcionar el aparato y llamar al 911.

Cuando los efectivos llegaron al lugar –acompañados por personal de la Unidad Investigativa de Capital- escucharon los gritos de las víctimas desde el interior, por lo que tiraron abajo la puerta y las liberaron.

Pero ya era tarde para dar con los delincuentes, de quienes no quedaban ni rastros en el lugar. Sin embargo, los investigadores indicaron que uno de los asaltantes ya estaría identificado, de acuerdo a los datos proporcionados por las víctimas.

Interviene en el hecho la Oficina Fiscal 1 de Capital.