Promover una cultura de la vida, despejar la falsa ilusión de que es fácil salir de la adicción y denunciar a los protagonistas principales del "narco-negocio", son los caminos de la Iglesia para frenar el avance de este flagelo social.
"La lucha contra la droga-dependencia no es un interrogante sin respuesta, aunque ésta nunca será sencilla. La situación es grave y requiere una acción mancomunada de toda la sociedad, que a corto plazo pueda transformarse en política de estado", indicaron en la carta Pastoral difundida hoy.
Según su "experiencia", los caminos para enfrentarla van en tres direcciones: el primero, "promover una cultura de la vida fundada en la dignidad trascendente de toda persona humana, llamada a ser feliz y a vivir libre".
La segunda, referente a "despejar la falsa ilusión de que de la adicción es fácil entrar y salir, a pesar de que muchos, con gran esfuerzo y apelando a diversas ayudas y tratamientos, se recuperan".
Y, por último, "denunciar y perseguir a los mercaderes de la muerte que con el escandaloso comercio de la droga están destruyendo a la humanidad, especialmente a las nuevas generaciones".
Los caminos de la Iglesia contra las drogas
La cultura de la vida, el desengaño y la denuncia contra los narcos son los pilares propuestos por la curia.