La situación carcelaria en Argentina y América Latina atraviesa una crisis de "extrema emergencia", donde se "violan los derechos humanos", sostuvieron hoy autoridades nacionales y funcionarios de distintos países durante las jornadas que se iniciaron en esta ciudad sobre políticas penitenciarias.
"La problemática penitenciaria está atravesando una situación muy crítica y de emergencia extrema en casi todos los países de las Américas", destacó Florentín Meléndez, titular de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), al dar comienzo al "Seminario Latinoamericano de Buenas Prácticas Penitenciarias", en la facultad de Derecho de la UBA.
El encuentro, que se extiende hasta el viernes próximo, se inauguró con la presencia del ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Alberto Iribarne, la defensora general de la Nación, Stella Maris Martínez, el ministro de la Corte Suprema de Justicia, Eugenio Zaffaroni, Meléndez y representantes de 17 países.
Durante las jornadas, representantes de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela, debatirán sobre la situación carcelaria en Latinoamérica.
El objetivo del encuentro es "desarrollar parámetros de ’buenas prácticas penitenciarias’ que puedan constituir un modelo susceptible de aplicación en todo el ámbito regional", con el fin de mejorar las condiciones de detención en las cárceles y garantizar los derechos humanos de los presos.
Así lo expresaron los organizadores del evento, a cargo de la CIDH, en colaboración con la cartera de justicia y de la defensoría. Meléndez apostó al "compromiso para lograr que la regla general sean las buenas prácticas penitenciarias y no una excepción como es en la actualidad".
Hizo referencia a la importancia de intercambiar experiencias positivas para "resolver estos problemas que ante todo, son humanos, porque están las personas privadas de libertad y sus familias".
En este marco, la titular de la Defensoría Nacional remarcó que "el eje de esta convocatoria es paliar la crisis por la que atraviesa todo el sistema carcelario, un ámbito de violación de los derechos humanos".
"No resignamos nuestro cuestionamiento sistemático al rol de la cárcel tal como funciona, ni cesamos nuestra crítica al abuso de la prisión preventiva", dijo la defensora general, "pero queremos sentarnos a charlar para contribuir en buscar una solución".
Recordó la crítica situación de una unidad carcelaria de Santiago del Estero, donde recientemente murieron 33 detenidos y la definió como "tragedia repetida que ya tiene nefastos antecedentes en nuestro país".
En tanto, Zaffaroni se refirió a la "función de la prisión" y a las condiciones procesales de los detenidos en América Latina al destacar que "el 30% de los presos cumple penas del código penal y el 70 % está preso ’por las dudas’".
"Hay una violación masiva al principio de presunción de inocencia, estamos aplicando penas sin condena, sin sentencia", destacó tras contextualizar la situación general como de "enorme poder controlador del Estado Moderno, de vigilancia sobre toda la ciudadania".
Por su parte, Iribarne destacó que "los principios rectores de la política penitenciaria nacional son mejorar las condiciones de vida de las personas privadas de la libertad, lograr la reincersión social de las personas cuando abandonan la prisión".
Dijo que "lo más importante como balance de estos últimos años es que se revirtió la tendencia de abandono en materia penitenciaria".
Hizo referencia a tres casos "muy graves de sobrepoblación carcelaria en condiciones de hacinamiento", donde se redujo significativamente la cantidad de presos, como en la Unidad 2 de Devoto, la Unidad 3 de Ezeiza y la Unidad 20.
Continúa la crisis en las cárceles de Latinoamérica
Autoridades nacionales y funcionarios de distintos países advirtieron que la situación es extrema. Fue en el inicio de las jornadas sobre políticas penitenciarias, en Buenos Aires.