¿Qué hace falta realmente para limpiar el Riachuelo?

En una interesante columna de opinión, un especialista en medio ambiente critica la ineficiencia de los especialistas y brinda una serie de recomendaciones sobre qué es lo que verdaderamente hace falta. Ver videos sobre el tema.

El ladrón se lanzó al Riachuelo antes de ser detenido por el robo a dos jubilados. Un gran operativo terminó en su captura horas después.
El ladrón se lanzó al Riachuelo antes de ser detenido por el robo a dos jubilados. Un gran operativo terminó en su captura horas después.

En un análisis bastante crítico, el especialista Antonio Elio Brailovsky enuncia en la página ecoportal.net las principales falencias de los encargados de llevar adelante la limpieza del Riachuelo.

“Tal vez lo más sugestivo del último intento fallido de limpieza del
Riachuelo no haya sido la falta de voluntad política. Estábamos acostumbrados a eso desde septiembre de 1871, cuando la ley de erradicación de los saladeros fue la última acción seria de saneamiento. Esta vez, lo que más llama la atención es la absoluta incompetencia profesional de las cabezas encargadas de hacer esta tarea”, plantea en el primer párrafo el crítico especialista.

Asimismo, considera que el plan lo hizo “un grupo cerrado, sin aprovechar la experiencia y conocimientos de los profesionales de un organismo como la Secretaría de Ambiente, que hace 35 años viene trabajando el tema”.

“¿Sabían tanto que no los necesitaban o simplemente no se dieron cuenta de lo complejo que es el tema? Por lo visto, el principio constitucional de idoneidad para quienes ocupen cargos públicos no parece regir para los niveles políticos. Recordemos, sin embargo, que entregar la Secretaría de Ambiente a un equipo incompetente es, también, una decisión de prioridades políticas: nadie ha puesto nunca un inútil para dirigir el Banco Central o cualquier otro organismo encargado de manejar el dinero”, se despacha Brailovsky.

Asimismo, más adelante plantea una serie de reflexiones y posibles soluciones para, de una buena vez, llevar adelante el tan ansiado proyecto, que viene anunciándose con bombos y platillos desde hace tiempo.

Entre las principales propuestas, se destaca la necesidad de efectuar estudios epidemiológicos continuados y exhaustivos, considerando que en sus riveras hay gente que enferma por la contaminación, y, sin duda, hay gente que muere por culpa de ella. “Hay que computar, entonces, un tiempo de aprendizaje de cómo actuar ente los efectos de sinergia provocados por la acción conjunta de tantos tóxicos, que tal vez nos cueste muchas más muertes de las que ya ocurren y que nadie quiere contabilizar”, afirma el autor.

Por otro lado, se refiere a la urgencia para reglamentar las leyes ambientales. Es que si bien la Corte Suprema ordenó hacer un plan de saneamiento, el Poder Ejecutivo lleva varios años de retraso en la reglamentación de esa Ley. “No hay que ser muy  sutil para darse cuenta de que la Corte le estaba recordando su obligación de reglamentarla. Sin embargo, las únicas personas que no se dieron cuenta de eso fueron aquellas a las cuales la indicación iba dirigida”, continúa la columna.

Además, sostiene que es imprescindible cumplir las leyes, medir realmente la contaminación y depurar los líquidos cloacales, entre otras cosas.

Consultá la columna completa haciendo clic acá.

 

Video sobre el Riachuelo

Segunda parte del video explicativo del Riachuelo