Se trata de Celulosa Argentina SA, que es del grupo Tabebicuá, liderado por el empresario norteamericano Douglas Albretch.
En la Bolsa de Valores de Montevideo causó sorpresa el anuncio. Los corredores locales habían trabajado en las últimas semanas para reunir la cantidad de acciones que Tabebicuá quería comprar de la principal papelera uruguaya: Fanapel.
Ayer, el gobierno uruguayo hizo pública la intención de abrir una planta de celulosa en Uruguay, que se suma a proyectos de compañías de Finlandia, España, Suecia, Estados Unidos, Japón y Portugal. "Nos proponemos instalar una planta grande, con capacidad de alrededor de 700.000 toneladas por año, a un millón de toneladas por año de pulpa", dijo Albretch.
El diario La Nación informa que además de la satisfacción en autoridades del gobierno de Tabaré Vázquez, la reacción fue de cautela. En tiempos políticos en los que se apuesta a un principio de acuerdo con la Argentina para que termine el extenso conflicto por la instalación de Botnia en Fray Bentos, resistida por vecinos de Gualeguaychú, no hubo declaraciones públicas.
Fanapel es una empresa uruguaya fundada en 1898. Pero este año el grupo Tabebicuá compró la mayoría de Fanapel a los empresarios uruguayos y luego en la Bolsa local adquirió el capital circulante hasta que esta semana llegó al 97% del total. Pasó a controlar Celulosa Argentina SA y desde ahí surge el proyecto de una planta en Uruguay.
Se instalará en Uruguay una papelera argentina
Celulosa Argentina SA anunció sus intenciones de instalar otra fábrica de pasta de celulosa en el país vecino. Tendría una capacidad de producción de 700.000 toneladas por año.