Murió un operario de trole y hay polémica

Un operario de la EPTM murió hoy por la madrugada, tras agonizar por cinco días. Autoridades y trabajadores se culpan.Se descartó que vayan a adoptar alguna medida de fuerza, aunque aclararon que nunca más van a salir a la calle si no les garantizan las medidas de seguridad.

Juan Maturano muestra como el freno de mano no funciona. Foto: Gonzalo Bravo / MDZ
Juan Maturano muestra como el freno de mano no funciona. Foto: Gonzalo Bravo / MDZ

José Ignacio Alcaraz se desempeñaba como operario de la Empresa Provincial de Transportes de Mendoza, en el Area de Línea Aérea de los troles. El miércoles 17, mientras desarrollaba tareas de refacción en el cableado, la camioneta en la que trabajaba se desplazó hacia atrás porque no funcionaba en freno de mano, y Alcaraz cayó de una altura de seis metros.

Tras agonizar por cinco días, el joven operario de 27 años murió durante la madrugada de hoy en el Hospital Central y, a raíz de este episodio, se suscitaron diversas acusaciones cruzadas y una fuerte polémica entre los gremios que nuclea a los trabajadores y el Directorio de la EPTM. 

Mientras que Carlos Matilla, director de la empresa desliga de toda responsabilidad a la empresa, los trabajadores acusan a la firma de no haber realizado los controles pertinentes en ese camión, además de destacar que las condiciones laborales no son de las mejores. “Hace cuatro años que estamos reclamando porque la camioneta no está en condiciones de salir a la calle”, denunció Dante Scanio, secretario gremial de Sitea, mientras que secretario general de SITEA, Juan Maturano demostraba ante los periodistas como el camión se movía pese a que el freno de mano estaba puesto.

En tanto, los gremialistas solicitaron la renuncia de Matilla.

Acusaciones cruzadas

Matilla, junto a los otros miembros del directorio de la EPTM –Claudia Egea y Osvaldo González- indicó que en la EPTM están todos consternados por este episodio.

Del mismo modo, el director delegó la responsabilidad a los propios trabajadores. “La empresa está totalmente salvada. Son ellos (los trabajadores) los que se encargan de revisar y acondicionar los vehículos, siempre les brindamos los materiales que necesitan. Sin embargo, no teníamos ningún informe de que a ese vehículo no estuviese en condiciones, si no lo dejábamos salir”, sostuvo Matilla, quien destacó que si los empleados lo sabían deberían haber puesto tacos de madera en las ruedas para evitar que se desplace.

Del mismo modo, el titular de la EPTM fue más allá y acusó a Sitea de ser un gremio que no representa a la totalidad de los empleados y de querer sacarle provecho a la fatalidad. “Esto ha sido una fatalidad, un accidente, Al directorio nos duele mucho que el sindicato quiera hacer política y gremialismo con esto, habiendo una muerte de por medio”, acotó, al tiempo que agregó que los compañeros que estaban con Alcaraz ese día aún no entregan el informe sobre cómo fue el accidente.

Del mismo modo, los integrantes del directorio consideraron que siempre que los trabajadores salen a la calle a hacer estas reparaciones, al capataz se le entregan todas las herramientas para seguridad: casco, guantes, botines y arnés.

Por su parte, Maturano desmintió a Matilla y negó que la responsabilidad sea de los trabajadores. “No somos nosotros los que hacemos las revisaciones técnicas. Hay un responsable que lo revisa y el mantenimiento lo hace la empresa. Incluso, el propio Matilla sabe que el vehículo no anda bien, porque lo hemos encendido cerca de su oficina y ha visto todo el humo que sale”, sostuvo el gremialista.

Los trabajadores, que de a poco iban llegando al garaje de la línea de troles en Perú y Pellegrini, anunciaron que si bien habían programado la realización de una asamblea, la van a postergar por respeto a la familia del joven. “(Matilla) puede decir lo que quiera, pero cómo le va a explicar a la familia de Alcaraz que su vida vale más que un freno de mano”, acotó dolido.

Del mismo modo descartó que vayan a adoptar alguna medida de fuerza, aunque aclaró que nunca más van a salir a la calle si no les garantizan las medidas de seguridad. No obstante, Maturano acusó a los directivos de tomar represalias con aquellos trabajadores que se niegan a salir con equipamiento incompleto o vehículos en mal estado.

Sobre el tema de los informes del mal estado del camión, Maturano fue lapidario: “Matilla está mintiendo descaradamente. Hay informes del deterioro, incluso le presentamos una nota al Ministerio de Ambiente y Obras Públicas. Nos acusan a nosotros y son ellos los que mienten descaradamente.

Para demostrar las fallas del vehículo, el gremialista subió a la cabina y lo puso en marcha. Avanzó unos centímetros con el Fiat 673 N, modelo 73, y luego frenó utilizando el freno del pedal. Acto seguido puso el freno de mano y soltó el freno de la pedalera. Pero nada detuvo el camión, ya que se volvió para atrás, volviendo los pocos centímetros que había avanzado.

No solo esto, sino que en el interior de la unidad sobresalían una gran cantidad de cables quemados y desparramados. Además, la camioneta tenía una chapa patente con numeración vieja y tenía escapes de humo por todas partes.

“Hay otras dos camionetas, pero esta se utiliza más por la comodidad de la plataforma. Para colmo, hace dos semanas que tenemos un vehículo nuevo acá guardado y no sale a la calle porque aún no lo autorizan”, sostuvo Maturano.

Fatalidad

El miércoles pasado, en horas de la noche, una falla interrumpió le energía y los troles quedaron detenidos en medio de su recorrido. Al tomar conocimiento de esto, desde la EPTM salieron tres trabajadores a bordo de esta camioneta con la tarea de reparar el servicio.

Así fue que la camioneta llegó a la esquina de Boulgne Sur Mer y Uruguay, de ciudad, y allí comenzaron a trabajar.

Como aún no se ha remitido el informe de los operarios, son diversas las hipótesis que se manejan sobre lo que sucedió después. Una indica que Alcaraz no se sujetó el arnés, otra que justo se lo acababa de quitar, mientras que la restante indica que se rompió mientras lo sujetaba.

Lo cierto es que el mal estado del freno de mano impidió que el vehículo quedase trabado y, en el momento en que se movió unos metros, hizo caer al operario, quien se golpeó en la cabeza con el techo de la camioneta y luego cayó de cabeza sobre el asfalto.