Mientras se aprestaban a recibir al presidente Néstor Kirchner y a Cristina Fernández, los bolivarenses reflotaron hoy una polémica sobre si el productor Marcelo Tinelli merece una estatua o no.
"¿Qué esperamos? Es ahora el momento. No nos importa si lo hace por quedar bien con el gobierno, por ambiciones personales o porque quiere a Bolívar. El cine, el hospital, el gimnasio son cosas que quedarán más allá de Tinelli, eso sí se lo debemos", señaló uno de los propulsores de llevar al animador al bronce.
A pesar de la decepción que vivió Tinelli el sábado pasado cuando se suspendió la visita oficial del Presidente, hoy mostró su mejor cara al compartir este lunes el acto con Kirchner y su esposa.
"Se hizo mucha mala sangre", señaló un hombre cercano a Tinelli. "Entendió claramente los motivos y estuvo muy mal por el tema de los policías pero había prometido a Bolívar que el Presidente vendría".
Según altas fuentes de la Casa de Gobierno, Kirchner habló con Tinelli durante el fin de semana y se comprometió que "cumpliría su palabra" y así fue este lunes, cuando el mismo jefe de Estado convenció a Cristina para que viajara con él.
"Marcelo hasta le falló a su esposa (Paula Robles) quien el viernes a la noche debutó en el ballet 'Giselle' y no pudo llegar a verla por los preparativos", reveló un asistente del conductor.
La ciudad, que tuvo hoy un día muy caluroso, también cambió el ritmo con el correr de la mañana, ya que recién a las 10:00 se confirmó la presencia del Presidente y por ese motivo se dio asueto en las escuelas y la municipalidad.
Si bien todos estaba organizado, un accidente de tránsito frente a la Sociedad Rural local, donde un joven dio tres tumbos con su camioneta, alertó a la seguridad y puso en vilo a la organización.
Sucede que allí, en la Sociedad Rural, estaba previsto que descendiera el helicóptero presidencial, como finalmente ocurrió al mediodía.
Tinelli, con un breve discurso, le dio la bienvenida al Presidente, habló en lugar del intendente local y aprovechó la oportunidad para invitar al "presidente, Cristina y Scioli" a participar el año que viene en la décima edición de su tradicional maratón.
"El año que viene vendré y voy a ganar, al menos le voy a ganar a Marcelo", desafió con humor el jefe de Estado.