Detienen veintiún veces a un adolescente ladrón

Un menor de 14 años, quien ya había sido detenido veinte veces por diversosilícitos, fue aprehendido nuevamente en San Carlos de Bariloche por la policía luego robar tres monitores de computación.

Cada vez son más los jóvenes que cometen ilícitos. Foto: web
Cada vez son más los jóvenes que cometen ilícitos. Foto: web

El nuevo delito lo cometió junto a una chica de 15 años que también tiene antecedentes delictivos, según informa en su edición el diario Río Negro, de la localidad de General Roca.

Los dos chicos suelen delinqui diariamente, sobre todo en horas de la madrugada en comercios o automóviles que quedan en la vía pública, y aunque los detienen en promedio dos veces por semana las autoridades los liberan en forma inmediata, porque ambos son inimputables y siempre un familiar se encarga de retirarlos de la comisaría.

Al chico de 14 años ya le secuestraron dos armas de fuego, y esa circunstancia agrava aún más el problema. En esta ocasión, fueron detenidos tras un robo que cometieron en un comercio de artículos eléctricos ubicado en Elflein y Ruiz Moreno, donde después de romper una vidriera fueron filmados por las cámaras de seguridad.

Además de los tres monitores de computadoras se habían llevado una impresora, una bolsa con caramelos, y una caja metálica, donde suponían que había dinero en efectivo u otros valores.

Efectivos policiales realizaron un allanamiento en la vivienda del menor, pero no pudieron encontrar los elementos sustraídos, en tanto el domicilio de la chica no fue allanado, porque no lo ordenó la Justicia.

Al menor lo habían detenido por última vez en la madrugada del jueves 11, cuando lo sorprendieron en el interior de una panadería ubicada en la calle Moreno, con un revólver calibre 32 en su poder, pero pese a estar armado fue liberado por orden del juez de turno.

Entre los hechos que le adjudican al menor se cuentan varios robos con armas cometidos en perjuicio de pequeños comerciantes, y aunque es evidente que no cuenta con contención familiar, siempre recupera la libertad para volver a delinquir.

En una oportunidad amenazó de muerte a su hermanito de cuatro años, en presencia de agentes de policía, porque el pequeño les indicó a los preventores donde escondía un revólver calibre 38.